Las autoridades sanitarias encendieron las alarmas tras la publicación del último Boletín Epidemiológico Nacional, que confirmó un incremento sustancial en los casos de sífilis en la Argentina. Según los datos del Ministerio de Salud, que comprenden hasta la primera semana de enero, la enfermedad mostró un crecimiento explosivo durante 2025, consolidando una tendencia que preocupa a los infectólogos y especialistas en salud pública.
El informe detalla que, en el acumulado del último año, se confirmaron 46.613 casos en la población general. La cifra es contundente al compararse con la mediana registrada entre 2020 y 2024, que se ubicaba en 27.232 infectados. Esta diferencia de casi 20.000 casos representa un aumento del 71% respecto al promedio de los cinco años anteriores, evidenciando una aceleración en la propagación de la bacteria.
Preocupación por la transmisión vertical
El fenómeno no afecta solo a la población general, sino que también impacta en uno de los grupos de mayor riesgo: las personas embarazadas. El reporte oficial indica que en 2025 se detectaron 11.261 casos en este segmento, frente a una mediana histórica de 9.821.
Este incremento del 15% en personas gestantes es un dato especialmente sensible para el sistema sanitario, debido al alto riesgo de transmisión vertical (de la madre al feto), lo que puede derivar en sífilis congénita con graves consecuencias para el recién nacido si no se trata a tiempo.
Sobre la enfermedad
La sífilis es una infección curable causada por la bacteria Treponema pallidum. Se transmite principalmente a través de relaciones sexuales sin protección y mediante el contacto con lesiones que, en las primeras etapas, pueden ser indoloras y pasar inadvertidas.
Los especialistas advierten que la falta de síntomas evidentes en la fase inicial favorece el contagio silencioso. Sin embargo, si no se diagnostica y trata oportunamente, la enfermedad puede evolucionar hacia formas graves, comprometiendo el sistema neurológico y cardiovascular a largo plazo.
