El gobierno de Javier Milei avanzó hoy en su alineamiento con la estrategia de seguridad regional promovida por la administración de Donald Trump. En ese marco, Argentina firmó un acuerdo para integrarse a una coalición hemisférica liderada por Estados Unidos, destinada a enfrentar el narcoterrorismo y el crimen organizado en el continente.
Argentina formalizó su adhesión en la primera Conferencia Anticarteles de las Américas, un encuentro convocado y presidido por el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, que se desarrolló en la ciudad de Doral, Florida, sede del Comando Sur de los Estados Unidos. El país fue representado por el teniente general Carlos Presti, ministro de Defensa, quien participó junto a responsables de defensa y seguridad de países del Caribe, América Central y América del Sur.
La conferencia reunió a autoridades de defensa de todo el continente para discutir mecanismos de cooperación regional frente a organizaciones criminales transnacionales vinculadas al narcotráfico y otras actividades ilícitas. Allí se concretó la firma de una declaración conjunta que sentará las bases para una coalición hemisférica con el objetivo de combatir el narcoterrorismo, según informó el Departamento de Defensa estadounidense.
Ejes de la estrategia y el respaldo de Argentina
La participación de Argentina constituye un respaldo político explícito del gobierno de Milei a la estrategia de seguridad regional encabezada por Trump. Desde la óptica de Washington, el narcotráfico y las redes criminales asociadas a los cárteles representan una amenaza estratégica para el hemisferio occidental. De acuerdo con un comunicado oficial del Departamento de Defensa, el narcoterrorismo es una amenaza compartida por las naciones americanas y, durante décadas, las organizaciones criminales expandieron sus operaciones a través de las fronteras regionales.
El gobierno estadounidense sostiene que estas redes han alimentado circuitos de violencia y corrupción en varios países de la región y han sostenido el tráfico de drogas sintéticas como el fentanilo, una de las principales causas de muerte por sobredosis en Estados Unidos. Según datos del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), en 2024 se registraron más de 75.000 muertes vinculadas a sobredosis de opioides sintéticos, principalmente fentanilo.
En el inicio de su mandato, el presidente Trump firmó una orden ejecutiva que designó a los principales cárteles del narcotráfico como Organizaciones Terroristas Designadas, lo que amplió las herramientas legales y operativas del gobierno estadounidense para enfrentar estas estructuras criminales. La conferencia encabezada por Hegseth se enmarca en esa estrategia y busca fortalecer la coordinación regional ante lo que el Pentágono define como redes de narcoterrorismo.
“El Departamento está uniendo a socios en todo el hemisferio occidental para detectar, desmantelar y destruir organizaciones terroristas designadas que alimentan la violencia y la corrupción”, indicó el Pentágono en su comunicado oficial.
Cooperación regional y desafíos operativos
El Departamento de Guerra estadounidense considera que el desmantelamiento de estas redes criminales solo es posible mediante una cooperación estrecha entre los países del continente. Por ello, la conferencia convocó a autoridades de defensa y seguridad de distintas naciones americanas aliadas de la administración Trump para intercambiar diagnósticos y avanzar en mecanismos de coordinación.
La agenda del encuentro incluyó paneles dedicados al combate al crimen organizado transnacional, cooperación en ciberseguridad, protección de infraestructuras críticas y estrategias para compartir responsabilidades en materia de seguridad regional. Ese enfoque, conocido como burden sharing en el ámbito de la defensa, busca una distribución más equilibrada de recursos y compromisos entre los países participantes.
Durante la reunión, los representantes nacionales compartieron en grupos de trabajo coordinados por autoridades estadounidenses y de países de América Latina y el Caribe, con el objetivo de profundizar en desafíos y posibles estrategias de cooperación.
La posición argentina y los límites constitucionales
En este marco, el ministro Carlos Presti expuso la posición argentina sobre la cooperación regional en seguridad y defensa. Durante su intervención, resaltó la ubicación geoestratégica de Argentina en el extremo sur del continente y su proyección natural hacia el Atlántico Sur y la Antártida, lo que le otorga un papel relevante en la arquitectura de seguridad regional.
El planteo argentino resaltó la necesidad de fortalecer la cooperación internacional ante amenazas que afectan simultáneamente a varios países del hemisferio. Las autoridades argentinas remarcaron que la participación en este tipo de iniciativas se desarrollará bajo el marco constitucional vigente. Es que la legislación nacional establece límites precisos al rol de las Fuerzas Armadas en cuestiones de seguridad interior, por lo que cualquier esquema de cooperación regional se aplicará ajustado a ese marco normativo.
La participación en la conferencia convocada por Pete Hegseth representó, en este contexto, un paso más en la estrategia del gobierno de Milei para fortalecer los vínculos con Estados Unidos y consolidar la cooperación bilateral en materia de seguridad y defensa.
Fuente Infobae

