Manuel Adorni podría presentar su declaración jurada a principios de junio, en la previa al inicio del mundial. El jefe de Gabinete se resiste a que la senadora Patricia Bullrich y la vicepresidenta Victoria Villarruel le marquen la agenda.
Pese a la presión por la causa judicial que lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito, el jefe de Ministros se toma su tiempo para dar cuenta de sus propiedades y gastos, los cuales deberán tener un correlato con sus ingresos para no generar un mayor descreimiento sobre el Gobierno nacional.
Desde la Casa Rosada aseguran que los dichos de Bullrich y Villarruel no cayeron bien en las filas libertarias. En su momento, Milei quiso aclarar desde Estados Unidos que la senadora había “spoileado” el movimiento que preparaba el oficialismo. Pero la respuesta no pareció del todo convincente.
Por su parte, la vicepresidenta —de nulo vínculo con la Casa Rosada— planteó en público que estaba esperando la presentación de la declaración jurada del ex vocero.
Mientras el contador de Adorni prepara el detalle con el que busca explicar la adquisición de sus propiedades y viajes al exterior, en el corazón de la plana mayor libertaria buscan minimizar el impacto de la causa pese a los constantes movimientos.
“Se moverá unos meses más y después la causa muere”, precisó un colaborador del jefe de Gabinete al tiempo que descartó la posibilidad de un llamado a indagatoria por parte de la justicia.
En la administración libertaria sostienen que no quieren interferir en la causa, por lo que prefieren que el fiscal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo recopilen todas las pruebas necesarias.

