En medio de una fuerte presión del mercado financiero para levantar definitivamente las restricciones cambiarias, el Gobierno Nacional pone en marcha este viernes un nuevo esquema de bandas de flotación para el dólar. La novedad central del sistema es que, a partir de ahora, los límites de intervención se ajustarán automáticamente siguiendo el ritmo de la inflación registrada hace dos meses.
Para este arranque de enero, la actualización tomará como referencia el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de noviembre, que fue del 2,5%. De esta manera, el Banco Central (BCRA) definió que el piso de la banda descenderá gradualmente desde los $915 actuales a $894 hacia fin de mes. En sentido inverso, el techo de la cotización se moverá desde los $1.529 hasta alcanzar niveles cercanos a los $1.563.
El desafío de la deuda y las reservas El debut de este mecanismo se da en un contexto de alta tensión financiera. El próximo 9 de enero operan vencimientos con bonistas privados por poco más de US$ 4.200 millones. Si bien desde el Ministerio de Economía aseguran que los pagos se realizarán “sin problemas”, en la City persisten dudas sobre cómo se cubrirá la mitad de ese monto, lo que incrementa la presión sobre la divisa norteamericana.
La estrategia del BCRA apunta a acelerar la compra de divisas, una variable que el Fondo Monetario Internacional (FMI) considera crítica y cuya meta de acumulación, por el momento, se encuentra lejos de lo proyectado. Para evitar que la inflación se dispare y asegurar el éxito del esquema, la entidad monetaria mantendrá tasas de interés positivas que hagan atractivas las inversiones en pesos.
¿Cuándo se levanta el cepo?
Respecto a la liberación total del mercado de cambios, la postura oficial se mantiene cauta. Desde el Banco Central señalaron que la flexibilización de las restricciones continuará solo “en la medida en que se observen progresos en el fortalecimiento del equilibrio cambiario y un acceso fluido a los mercados externos por parte del Tesoro”.
Analistas privados coinciden en que el ingreso genuino de dólares será la variable central para sostener este nuevo andamiaje financiero sin sobresaltos.

