El ministro de Economía, Luis Caputo, calificó este jueves como “la reforma más importante de los últimos cien años” el anuncio realizado por el presidente Javier Milei sobre los profundos cambios que el Gobierno nacional planea implementar en la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
A través de su cuenta oficial en la red social X, el titular del Palacio de Hacienda compartió su entusiasmo tras la cadena nacional del mandatario y reveló un intercambio que mantuvo en privado. “Es un momento refundacional del país, Toto, me acaba de mandar un gobernador. Coincido, la reforma más importante de los últimos cien años”, escribió el funcionario.
Las medidas presentadas por el jefe de Estado incluyen, como puntos centrales, la prohibición por ley de la emisión monetaria para financiar al Estado, la restauración del mandato exclusivo del BCRA de preservar el valor de la moneda y el fin del traspaso de utilidades contables de la entidad hacia el Tesoro Nacional.
Rechazo sindical y político
Los anuncios económicos no tardaron en generar repercusiones adversas desde distintos sectores. El secretario general de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Rodolfo Aguiar, apuntó duramente contra la administración libertaria. “El grillete fiscal está atado al cuello de los argentinos”, señaló el dirigente, y subrayó que el “shutdown” (cierre del Estado) “ya se inició y fue usted con sus políticas el que lo provocó”.
En la misma línea, Aguiar denunció un “ajuste, recorte, vaciamiento y despidos masivos”, asegurando que si el Estado sigue funcionando es “pura y exclusivamente por el esfuerzo y sacrificio de sus trabajadores”. Además, retrucó a Milei sobre el problema inflacionario: “Si la inflación es un robo como dijo, todos ustedes ya tendrían que estar presos. Somos unos de los países con la inflación más alta en el mundo”.
Por su parte, Itai Hagman, legislador de Fuerza Patria, también utilizó las redes sociales para criticar la medida, a la que definió como “otra cadena nacional cuyo único objetivo es alimentar la narrativa política del gobierno”. Para Hagman, detrás del discurso técnico se esconden “argumentos mil veces repetidos sobre la relación entre la política monetaria y fiscal con la inflación que la propia realidad de estos dos años y medio se encargaron de refutar”.
El legislador también cuestionó la viabilidad del modelo anunciado: “En relación a lo fiscal, el esquema de shutdown tampoco se aplica en casi ningún país y en los Estados Unidos ha generado estragos e incluso aumento de la presión fiscal por los problemas que genera en la cadena de pagos del Estado”. Y concluyó: “Otra vez el presidente promete reformas ambiciosas para sostener la narrativa de que están cambiando la historia en pos de un futuro promisorio que estaría a la vuelta de la esquina pero que nunca llega”.

