Este martes se cumple un mes del femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que fue asesinada y descuartizada en la ciudad de Córdoba. A treinta días del inicio de una tragedia que conmocionó al país, la investigación liderada por el fiscal Raúl Garzón cuenta con tres personas detenidas y, tras el reciente levantamiento del secreto de sumario, se esperan avances cruciales para esclarecer el hecho.
La joven fue vista con vida por última vez el sábado 23 de mayo. Aquella jornada, Agostina le aseguró a su madre, Melisa Heredia, que iría a la rotisería de su abuelo. Sin embargo, tomó un remís hacia el barrio Cofico, más precisamente a la calle Juan del Campillo 878. Allí vivía Claudio Barrelier, un hombre de 33 años y ex pareja de su madre. Según un audio que la propia víctima envió a sus amigas, el sujeto le había prometido que tenía una “sorpresa” para su progenitora.
El viaje en remís y las sospechas
La versión del engaño fue ratificada por Ariel Torres, el remisero que trasladó a Agostina. El conductor relató que la menor viajó tranquila y confiada. Al llegar a destino, el viaje costaba $11.300. Según el testimonio de Torres, un hombre encapuchado (Barrelier) se acercó al vehículo, evitó mirarlo a la cara y, como no le alcanzaban los pesos, completó el pago con un dólar. “La nena se bajó y se fue caminando con él, iba con confianza”, recordó el chofer, quien al día siguiente reconoció a la joven en las alertas de búsqueda.
Las mentiras, la búsqueda y el trágico desenlace
Durante los días de búsqueda, en los que se activó el Alerta Sofía, Barrelier intentó desviar la investigación. Llegó a enviarle un audio al padre de la adolescente, Gabriel Vega, asegurando que solo la había ayudado a pagar el remís y que ella se había ido con un “noviecito”. Ante el fiscal Garzón, el imputado cambió su versión de los hechos en más de una oportunidad.
Una semana después, el cuerpo de Agostina fue hallado en un descampado del barrio Ampliación Ferreyra. El informe preliminar de la autopsia fue estremecedor: la víctima fue estrangulada y el cuerpo presentaba un severo proceso de desmembramiento que impidió realizar los hisopados para confirmar un presunto abuso sexual. La data de muerte se fijó entre la 1 y las 3 de la madrugada del domingo 24 de mayo, cuando la adolescente llevaba pocas horas en la casa del principal sospechoso.
La situación de los tres detenidos
Con el levantamiento del secreto de sumario el último viernes, las imputaciones están claramente delineadas:
- Claudio Barrelier (33): Es el principal apuntado. Se encuentra acusado como supuesto autor del delito de homicidio triplemente calificado por alevosía, ensañamiento y violencia de género (femicidio).
- Osvaldo Fassetta (47): Inquilino en la vivienda de Barrelier. Está acusado por encubrimiento agravado. Ante el fiscal, aseguró ser “inocente” y su defensa sostiene que la acusación no se ajusta a los hechos.
- Soledad Andreani: Dueña del Ford Ka negro en el que se presume trasladaron el cuerpo hacia el descampado. Además, era la encargada del bar “Wachitas” (clausurado tras el escándalo), un local que es investigado por presunta prostitución de menores y posibles vínculos con el poder. También está imputada por encubrimiento agravado y se abstuvo de declarar.

