En medio de la tensión que registra el mercado petrolero a raíz de la guerra en Medio Oriente, desde YPF comunicaron que no habrá “cimbronazos” en los precios de los combustibles, intentando llevar calma en un contexto en el que cualquier suba de los valores en surtidores de nafta y gasoil impactaría en los costos de transporte y producción y, por ende, en una inflación que durante los últimos meses se mantuvo con una tendencia alcista.
“YPF no va a generar cimbronazos en los precios de los combustibles, somos prudentes y estamos honrando nuestro compromiso honesto con los consumidores”, sostuvo Horacio Marín, presidente y CEO de la petrolera estatal. Según explicó, la empresa trabaja con una estrategia de micropricing, con seguimiento permanente de precios, y con un sistema de “moving average” o promedio móvil que busca suavizar tanto los picos de alza como las bajas bruscas.
Marín planteó que la volatilidad del crudo no genera valor real, sino especulación de corto plazo, y que por eso la petrolera buscará sostener una trayectoria más estable con el objetivo de dar previsibilidad en un momento sensible.
La declaración del CEO de YPF llegó mientras el mercado internacional seguía recalculando el efecto de la guerra sobre la oferta energética global. El Brent volvió a superar los US$ 100 por barril por primera vez desde 2022 y en la apertura de la semana llegó a tocar valores cercanos a US$ 120.
Todo esto ocurre en un escenario atravesado por el temor a interrupciones en el suministro y al riesgo de un bloqueo total del estrecho de Ormuz, la vía marítima por la que circula cerca del 20% del petróleo global.
Y aunque Argentina cuenta con capacidad para abastecer el mercado interno gracias al desarrollo de Vaca Muerta, los combustibles no están completamente blindados frente a un shock internacional persistente.
Qué puede pasar con la nafta en Argentina
Para muchos analistas, la clave de lo que pase estará en la duración del shock. Si el alza del petróleo se desinfla en pocos días, el esquema de promedio móvil que describió Marín le permite a YPF evitar una corrección abrupta. Pero si el Brent permanece durante semanas en niveles de tres dígitos, la presión sobre los precios internos puede empezar a crecer, incluso con una estrategia de administración gradual. Es decir: la petrolera puede ganar tiempo y suavizar el traslado, pero no necesariamente eliminarlo si el nuevo contexto internacional se consolida.

