La mesa chica del Gobierno nacional vuelve a reunirse este viernes en los despachos de la Casa Rosada con un doble desafío por delante: retomar la iniciativa política en el Congreso de la Nación y opacar el ruido mediático y judicial que generó el avance de la causa por presunto enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

La cumbre estará encabezada por el propio Adorni y contará con la presencia de figuras clave del armado libertario: Karina Milei (horas antes de su viaje a Israel junto al Presidente), el asesor estrella Santiago Caputo y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.

A ellos se sumarán el ministro del Interior, Diego Santilli; la jefa del bloque en el Senado, Patricia Bullrich; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt; y el armador oficialista, Eduardo “Lule” Menem. El gran ausente será el ministro de Economía, Luis Caputo, quien se encuentra en Washington en plena negociación de desembolsos con el FMI y el Banco Mundial.

El Congreso como escudo político

Tras una semana marcada por las novedades judiciales en torno al patrimonio de Adorni —incluyendo las declaraciones de las jubiladas que le prestaron dólares y los nuevos pedidos del fiscal Pollicita—, el oficialismo entiende que la mejor defensa es pasar a la ofensiva con su agenda legislativa.

El foco de la reunión estará puesto en diagramar las próximas “batallas parlamentarias” para recuperar el protagonismo en el debate público. Actualmente, las prioridades del oficialismo se dividen en varios frentes:

  • Reformas en marcha: Se busca acelerar el tratamiento en comisiones de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada (impulsada por Federico Sturzenegger) y los pliegos judiciales enviados por Juan Bautista Mahiques.
  • Sistema electoral: El Gobierno insiste con la reforma política para eliminar las PASO y cambiar el financiamiento de los partidos, aunque Martín Menem aún no logra reunir el consenso necesario entre los bloques aliados. Una alternativa que toma fuerza es buscar la “suspensión” de las primarias, tal como ocurrió en 2025.
  • Equilibrio fiscal en la mira: Ante los reveses judiciales que obligaron al Gobierno a cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario y la emergencia en Discapacidad, Menem intentará reflotar los proyectos oficiales enviados en febrero para reformular ambas normativas y evitar un descalabro en las cuentas públicas en caso de que la Corte Suprema falle en contra del Ejecutivo.
  • Seguridad y Código Penal: El Ministerio de Justicia apura la redacción final de una reforma preliminar que agravará penas, tipificará nuevos delitos y podría incluir la prohibición de armas en escuelas y hospitales.

Proyectos freezados y la prueba de fuego de Adorni

No todas las iniciativas avanzan al ritmo esperado. Durante la cumbre también se oficializará la postergación de proyectos que estaban en la gatera.

El más destacado es el Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), una exigencia del acuerdo de libre comercio con Estados Unidos que quedó en stand by a pedido de Cancillería debido a demoras en la política estadounidense y a resistencias de laboratorios nacionales. En esta misma línea de postergaciones entrarían la “Ley Hojarasca” (derogación de leyes obsoletas) y la reforma a la Ley de Salud Mental.

Finalmente, la mesa política destinará parte del encuentro a delinear y blindar la presentación de Manuel Adorni en la Cámara de Diputados, prevista para el 29 de abril. Será su informe de gestión y una verdadera prueba de fuego: el funcionario ya recibió cerca de 4.800 preguntas por parte de la oposición, muchas de ellas apuntando directamente a su situación patrimonial.