El Gobierno nacional concretó una movida estratégica en el frente externo para cumplir con sus obligaciones financieras sin sobresaltos. A través de una operación directa con los Estados Unidos, la Argentina se encamina a cancelar el primer vencimiento del año con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Según datos oficiales, el jueves pasado el Ejecutivo compró US$ 808 millones en Derechos Especiales de Giro (DEG) —la moneda que utiliza el organismo— al Tesoro estadounidense, actualmente bajo la administración de Scott Bessent. Con esta inyección de liquidez, el equipo económico podrá cubrir el pago de US$ 830 millones en concepto de intereses previsto para este mes.

No es la primera vez que la administración de Javier Milei recurre a esta ingeniería financiera: en octubre pasado ya había recibido DEGs por US$ 1.185 millones mediante un mecanismo similar para afrontar los compromisos de noviembre.

Examen de febrero: superávit y el pedido de “waiver”

El pago se da en la antesala de un mes clave. En febrero se llevará a cabo la segunda revisión del programa vigente con el FMI. Si el organismo da el visto bueno, desembolsará US$ 1.000 millones para las arcas del Banco Central.

El Gobierno llega a esta instancia con un boletín de calificaciones mixto. Por un lado, mostrará un sobrecumplimiento en la meta fiscal: el 2025 cerró con un superávit primario cercano al 1,4% del PBI (la meta era 1,3%) y un superávit financiero del 0,2%.

Sin embargo, la acumulación de reservas es el punto débil. Según cálculos de la consultora PPI, el objetivo de 2025 se incumplió por US$ 11.085 millones. Ante este desvío, el equipo liderado por Luis Caputo deberá solicitar un waiver (perdón) al directorio del Fondo.

Señales positivas en el verano

Pese al incumplimiento anual de reservas, el arranque de 2026 trajo aire fresco. El Banco Central puso en marcha un plan de recomposición que fue bien visto en Washington: en lo que va de enero, la autoridad monetaria adquirió más de US$ 1.100 millones, fondos vitales para afrontar los pagos a organismos internacionales.

Esta nueva dinámica fue el eje de la charla informal que mantuvieron Luis Caputo y la titular del FMI, Kristalina Georgieva, en el reciente Foro de Davos. Tras el encuentro, la funcionaria elogió públicamente el rumbo: “Elogié el sólido desempeño de la economía argentina y el progreso en la acumulación de reservas”, señaló, anticipando un clima favorable para la próxima revisión.