Tras dejar atrás el reciente traspié de Manuel Adorni, el Gobierno nacional decidió pisar el acelerador político. Con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, a la cabeza, la administración libertaria activó formalmente el operativo para buscar la reelección del presidente Javier Milei y comenzó a reconfigurar el tablero de debates con los sectores aliados y los gobernadores provinciales.
“Mi gran objetivo para este año es empezar a construir todo el camino para que el presidente Javier Milei, mi hermano, sea reelecto en 2027”, sentenció la funcionaria durante su participación en la Escuela de Cuadros libertaria, celebrada el pasado fin de semana en la provincia de Misiones. Toda una declaración de principios que marca la agenda a futuro.
La eliminación de las PASO como moneda de cambio
Según trascendió desde el Poder Ejecutivo, ya existe una advertencia clara para los mandatarios provinciales que busquen tejer acuerdos con La Libertad Avanza: la condición ineludible será acompañar la reforma electoral impulsada por el oficialismo, cuyo punto central es la eliminación de las PASO. Aunque la tarea asoma compleja en el ámbito legislativo, desde el riñón del Gobierno el mensaje es unívoco. “La única prioridad es la reelección de Milei”, aseguró un estrecho colaborador oficialista.
Esta meta es compartida por las distintas vertientes que integran la gestión libertaria, aunque expone los diferentes libretos a la hora de encarar la relación con las provincias. Mientras Karina Milei se muestra dispuesta a negociar con “los que haga falta” bajo una modalidad sectorizada, el asesor presidencial Santiago Caputo apuesta a una estrategia más amplia, buscando acuerdos de forma global con la mayor cantidad de actores posibles.
El armado en las provincias y los tiempos electorales
En los pasillos de Balcarce 50 entienden que una elección presidencial exige una tónica distinta a la de los comicios legislativos. Por ello, se muestran más abiertos a consensuar con aquellos gobernadores que brinden respaldo a los proyectos enviados al Congreso.
Aunque el calendario electoral aún no está delineado de manera oficial, los dirigentes designados para el armado, Eduardo “Lule” Menem y Diego Santilli, ya comenzaron a aceitar los contactos. Un ejemplo reciente fue la visita del gobernador santafesino, Maximiliano Pullaro, al jefe de Gabinete. Si bien el mandatario se retiró sin hacer declaraciones, el escenario electoral formó parte de la cumbre. A pesar de los acercamientos, el oficialismo se inclinaría por competir con candidatos propios tanto en Santa Fe como en Córdoba.
El grueso de las definiciones políticas quedará en pausa hasta que finalice el Mundial la próxima semana. Sin embargo, ya hay certezas: la intención de darle pelea al peronismo en sus históricos bastiones y la apertura al diálogo con posibles aliados, siempre bajo la premisa de negociar “provincia por provincia”.
Como muestra de esta nueva etapa de mayor conciliación, el Presidente logró coronar el cierre de la semana pasada con una contundente foto junto a 13 mandatarios provinciales en la Casa Histórica de Tucumán, un gesto que parece marcar un cambio en la dinámica de diálogo del Gobierno nacional.
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