El consumo masivo cerró el primer semestre del 2026 con números preocupantes, marcando un claro contraste entre las compras de primera necesidad y los gastos excepcionales vinculados al Mundial de fútbol. Según un informe de la consultora Scentia, las ventas generales cayeron un 2,7% interanual en junio, acumulando así una retracción de casi el 3% en los primeros seis meses del año.

Todos los canales físicos tradicionales mostraron un comportamiento negativo en relación con el mes de mayo. Las mayores caídas se registraron en los rubros de desayuno y merienda (con una baja del 7,7% interanual), seguidos por los productos de limpieza para el hogar y la ropa (-6,2%) y los alimentos perecederos (-5,7%).

Como contrapartida, las únicas categorías de consumo diario que lograron números en verde fueron las bebidas con y sin alcohol, que registraron subas de hasta un 9,4%, un fenómeno impulsado directamente por las reuniones sociales en torno a los partidos de la Copa del Mundo.

Supermercados, autoservicios y kioscos en rojo

El reporte detalla que las ventas en supermercados continúan sin encontrar un piso. En junio, este sector registró una contracción del 2,6% interanual, y las grandes cadenas acumulan una disminución del 4,6% en el semestre. En estos grandes locales, los alimentos perecederos lideraron las caídas (-7,9%), seguidos por higiene y cosmética (-5,9%).

Los canales de proximidad, que tienen una alta incidencia en el consumo diario, también sufrieron el impacto. Los autoservicios independientes cayeron un 1,9% frente al mes previo y un 1,6% interanual. Por su parte, los mayoristas acumularon un retroceso del 3,8% entre enero y junio, mientras que los kioscos y comercios tradicionales exhibieron la contracción más pronunciada a nivel interanual: -4,6%.

En este contexto de retracción, el INDEC reportó que los precios de los alimentos aumentaron un 1,3% en junio, ubicándose por debajo de la inflación general mensual, que fue del 1,9%.

El comercio electrónico, la gran excepción

A contramano de los locales físicos, el e-commerce se consolidó como el canal de mayor expansión relativa. En junio, las compras online crecieron un 0,5% mensual, un contundente 41% interanual y un 34,8% en el acumulado del primer semestre.

Las bebidas con alcohol lideraron las ventas digitales con un 61,8%, seguidas por el rubro alimentación (54,6%). No obstante, el volumen que maneja el comercio electrónico aún no logra compensar las fuertes caídas de los formatos físicos. Por el lado de las farmacias, las ventas se mantuvieron estables en junio tras un leve crecimiento en mayo, cerrando el semestre con una mínima baja del 0,3%.

La fiebre mundialista disparó la venta de pantallas

Si bien el changuito del supermercado sufrió recortes, el Mundial 2026 funcionó como un fuerte motor para la venta de electrodomésticos. Un relevamiento de NielsenIQ (NIQ) destacó que los televisores experimentaron un crecimiento del 61% en unidades vendidas entre abril y junio frente al mismo período del año anterior.

El salto más drástico ocurrió justo con el inicio del certamen. Durante la semana del 8 al 14 de junio, las ventas de TV se dispararon un 121% interanual. Este fenómeno no solo movió el volumen, sino que aceleró la actualización tecnológica de los hogares argentinos: los televisores 4K representaron el 59% del total vendido (un salto del 120% interanual), mientras que los equipos de 75 pulgadas o más explotaron con un incremento del 417%.

“El Mundial funcionó como un fuerte acelerador para la categoría, pero el crecimiento no estuvo explicado solamente por una mayor cantidad de televisores vendidos. Las promociones y la posibilidad de comparar alternativas entre canales también fueron determinantes para impulsar la renovación de equipos”, analizó Milagros Bin, líder de customer success retail de NIQ Argentina.