Dos meses después del inicio del juicio que investiga las responsabilidades médicas y penales en torno a la muerte de Diego Armando Maradona, el tribunal convocó a declarar a una de las figuras más polémicas del entorno del ídolo: Matías Morla. El abogado y ex apoderado, que acompañó al Diez durante sus últimos siete años, fue citado en calidad de testigo en el proceso que tiene a siete profesionales de la salud sentados en el banquillo de los acusados por homicidio.

Entre los imputados que enfrentan el proceso se encuentran el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, los enfermeros Ricardo Almirón y Gisela Madrid, el coordinador Mariano Perroni y la médica de la prepaga Nancy Forlini.

Para la jornada de este jueves también está prevista la declaración de Jonathan Espósito, sobrino de Maradona e hijo de su hermana María Rosa. Espósito no solo convivía con su tío, sino que formó parte de su círculo más íntimo en los últimos años y fue la última persona que lo vio con vida la noche previa a su trágico desenlace. Según el cronograma judicial, se espera que Espósito brinde su testimonio en primer lugar y luego sea el turno de Morla.

Críticas a la internación domiciliaria y acusaciones cruzadas

El testimonio de Morla genera una enorme expectativa, especialmente por las contundentes declaraciones que brindó durante la etapa de instrucción. En aquella oportunidad, el letrado criticó duramente la decisión de la familia de optar por una internación domiciliaria tras la operación en la cabeza a la que fue sometido el exfutbolista.

“El tratamiento fue malísimo. Por eso está muerto”, sentenció Morla en su momento, asegurando que los propios médicos de la clínica en Olivos habían advertido que Maradona no estaba en condiciones de ser trasladado a una casa. Además, el abogado relató que la última vez que vio a Diego fue el 16 de noviembre de 2020, y describió que notó al ídolo con una “voz robótica”, un síntoma que atribuyó a la severa retención de líquidos que padecía.

Por su parte, la tensión con los herederos es total. Dalma y Gianinna Maradona señalan a Morla como el responsable directo del deterioro y muerte de su padre, sosteniendo que su accionar formó parte de un “plan criminal” diseñado para quedarse con las marcas comerciales del ídolo, aunque la Justicia no lo incluyó entre los imputados de este juicio específico.

El revés judicial en la causa por las marcas

El testimonio de Morla se da en un contexto adverso para el abogado en el terreno legal. En una causa paralela, el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°43 confirmó su procesamiento y un embargo multimillonario por la presunta apropiación y explotación indebida de los derechos comerciales vinculados a Maradona, elevando el expediente a juicio oral.

El eje de esta investigación es la firma Sattvica S.A., sociedad a la que se le transfirieron múltiples marcas registradas de Maradona a nivel nacional e internacional. La acusación sostiene que, tras el fallecimiento del astro, los imputados no restituyeron estos activos a la sucesión y continuaron explotándolos en perjuicio de los herederos, a pesar de las reiteradas intimaciones.

En esta causa también están imputados Christian Maximiliano Pomargo, Sergio Garmendia, la escribana Sandra Iampolsky y dos hermanas del exfutbolista, Rita y Claudia. Si bien en 2025 habían sido sobreseídos, la Cámara revocó esa decisión este año y dictó los procesamientos sin prisión preventiva por el delito de administración fraudulenta. El embargo dispuesto por la Justicia alcanza la suma de 2.000 millones de pesos (aproximadamente 1,3 millones de dólares), marcando un avance clave impulsado por las querellas que representan a los hijos del Diez.