El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona ingresa en una etapa de alta sensibilidad. Durante la jornada de este martes, el tribunal recibe las declaraciones de tres médicos clave que formaron parte del equipo de la Clínica Olivos, donde el exfutbolista fue operado de un hematoma subdural pocas semanas antes de su deceso.
Entre los testigos citados se encuentran Pablo Rubino, neurocirujano que participó de la intervención quirúrgica, y Pablo Dimitroff, exdirector de la clínica. Este último ha tenido un rol determinante en la causa, habiendo señalado directamente a Leopoldo Luque y Agustina Cosachov como los responsables de la decisión de trasladar a Maradona a una internación domiciliaria en un barrio cerrado de Tigre, una medida que los investigadores cuestionan por la falta de infraestructura médica adecuada.
Las sombras sobre la estrategia de Cosachov
Uno de los puntos más críticos de la audiencia involucra a Ana Marcela Waisman Campos, una psiquiatra cuya citación ha generado expectativa. Su testimonio cobra relevancia a partir de un audio revelado en etapas previas del debate, donde se escucha a Agustina Cosachov consultando a su colega para blindarse legalmente antes del alta del ídolo.
En dicho material, Cosachov confiesa buscar “tips” para protegerse: “Esta psiquiatra me tiró algunos tips que me parecen que están buenos respecto de algo que tenemos que poner en la historia clínica antes de que se vaya Diego, para quedar vos protegido legalmente”, se oye en el audio dirigido a Luque. La maniobra buscaba asentar que la decisión de la internación domiciliaria había sido tomada en conjunto con la familia, trasladando la responsabilidad sobre la comprensión de los riesgos terapéuticos a los allegados.
El debate por la sedación y el “abandono” médico
El testimonio de Dimitroff ya había dejado al descubierto una negligencia alarmante respecto al estado del paciente. El exdirector de la clínica denunció que los médicos a cargo exigían sedaciones constantes para mantener a Maradona “tranquilo”, sin ofrecer un plan de seguimiento profesional. “Luque y Cosachov nos pedían que hiciéramos algo para que el paciente estuviera tranquilo y se limitaban a decir ‘por favor, sédenlo, hagan algo para que no esté así’”, afirmó, sentenciando la falta de un tratamiento posterior coherente.
Actualmente, el banquillo de los acusados cuenta con siete imputados —entre ellos Luque, Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz y varios profesionales de enfermería— bajo la carátula de “homicidio simple con dolo eventual”. Mientras el juicio avanza, la estrategia defensiva de los profesionales, centrada en la “protección legal” tras la muerte del astro, parece ser el eje que más complica su situación procesal frente a las evidencias expuestas por el tribunal.

