Tras la pausa protocolar que significó el Tedeum por el 25 de mayo, el Gobierno retoma su actividad política con un desafío urgente: ordenar la casa. Este martes, a partir de las 11 horas, los principales actores del oficialismo se darán cita en la Casa Rosada en una nueva reunión de la mesa política, convocada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

El encuentro, que reunirá a los integrantes del reducido círculo de confianza del presidente Javier Milei, busca encauzar la gestión y evitar que las disputas internas continúen escalando a niveles de exposición pública. En la mesa volverán a verse cara a cara el asesor presidencial, Santiago Caputo, y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien ha sido blanco de críticas por parte del sector conocido como “Las Fuerzas del Cielo”.

El objetivo de Milei: “bajar” el conflicto

La intención de Javier Milei es clara: que la interna vuelva a manejarse por carriles subterráneos. El mandatario, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, manifestó su malestar por la necesidad de haber tenido que intervenir públicamente para apaciguar las fricciones, las cuales estallaron a cielo abierto durante los últimos días.

Si bien el presidente intentó minimizar el conflicto virtual para no tener que tomar partido entre los campamentos enfrentados, la tensión persiste. De hecho, tras las declaraciones presidenciales, sectores del ámbito digital optaron por refutar la versión oficial, asegurando que “le mienten” al jefe de Estado.

Agenda legislativa y desconfianza interna

Más allá del morbo por el reencuentro entre las partes enfrentadas, el temario del encuentro es amplio y apunta a la urgencia legislativa. El Ejecutivo necesita avanzar con los últimos proyectos girados al Congreso y busca que las “tribus” internas —representadas por los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem, por un lado, y los aliados de Karina Milei y Santiago Caputo, por el otro— logren una tregua operativa.

La postal de este lunes, en la que los Menem y Caputo intercambiaron saludos durante los actos patrios, parece haber sido un primer paso hacia la distensión. Sin embargo, en el Gobierno saben que la fragilidad del pacto interno dependerá de la capacidad de esta mesa para contener las internas que, hasta el momento, han operado principalmente a través de las redes sociales.