La Confederación General del Trabajo (CGT) encabezó una marcha este jueves a la Plaza de Mayo en rechazo a las políticas económicas del gobierno de Javier Milei, en la que advirtió sobre la situación actual del empleo, los salarios y el cierre de empresas.
La convocatoria fue amplia, con la participación de gremios, organizaciones sociales y espacios políticos opositores. En el marco del acto, además, se realizó un homenaje al papa Francisco, al cumplirse un año de su fallecimiento.
El periodista Bernardo Magnago dialogó en el móvil de De Una, por C5N, con un grupo de trabajadores en la Plaza de Mayo, quienes cuestionaron las políticas laborales del Gobierno: “Es un ataque brutal y terrible a los trabajadores. No hay ningún artículo en favor del trabajador”. En tal sentido, otro trabajador agregó: “Perdimos muchos derechos”.
En tanto, otra participante de la movilización aseveró en diálogo con el móvil a cargo del periodista Adrián Salonia: “Soy jubilada y docente. Vine porque esto ya no da para más. Están entregando todo nuestro país y riquezas. Hay mucha corrupción y están desviando los fondos de dinero”.
La movilización también se realizó en rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno y aprobada por el Congreso. Cuando se anunció la marcha, la central contaba con el freno judicial contra el núcleo de la medida. Sin embargo, en los últimos días, la Cámara de Apelaciones del Trabajo revirtió esa cautelar, lo que modificó el tablero y dejó a la conducción sindical ante el desafío de redefinir su estrategia a futuro.
En tanto, los integrantes de la CGT leyeron un documento en el que criticaron las políticas laborales de la administración de La Libertad Avanza. “La actividad económica y el consumo muestran caídas pronunciadas, fundamentalmente las vinculadas a la Industria, Construcción y Comercio. No hay incentivos orientados al crecimiento de la matriz productiva, que permitan alcanzar la trilogía virtuosa de desarrollo, producción y trabajo. Solo se privilegian los beneficios de un selecto grupo de actores vinculados a la actividad financiera y especulativa”, marcaron.
“Otra de las consecuencias lamentables son el alto endeudamiento masivo de las personas, de las familias y de las empresas. 6 de cada 10 hogares tienen deudas, bancarias o informales, que muestran una morosidad creciente y apremiante”, advirtieron en esta línea.
En este marco, aseveraron que “un gobierno que, en lugar de tender puentes de unión y reconocimiento, divide al pueblo, promueve el enfrentamiento, la descalificación, el odio y el resentimiento, pone en riesgo la paz social”.

