A menos de siete días de que el papa León XIV pise suelo argentino, el Gobierno acelera los preparativos junto a la Iglesia Católica y las autoridades de las tres jurisdicciones que recorrerá el Sumo Pontífice. En medio del intenso trabajo logístico, desde la Casa Rosada y la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) bajan un mismo mensaje: evitar cualquier intento de politización por parte de la oposición u otros actores durante la histórica visita.
Para ultimar la agenda, este lunes por la tarde llegará al país la tercera y última avanzada de la Santa Sede, integrada por 26 funcionarios vaticanos encabezados por Alessandro Gallo. La comitiva permanecerá hasta el arribo del Papa, previsto para el domingo 8 de noviembre a las 16:30 en Aeroparque, donde lo esperará al pie del avión el presidente Javier Milei.
El primer encuentro técnico se realizará hoy a las 17 en el Palacio San Martín, con funcionarios de la Secretaría General de la Presidencia, el Ministerio de Seguridad y Cancillería. El objetivo principal será cronometrar los recorridos y ensayar la “coreografía” en los puntos de visita (Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Luján) para evitar demoras, especialmente en los paseos en Papamóvil, momento clave de contacto con los fieles.
El desafío de “despolitizar” la agenda
En paralelo a la logística, la preocupación del Gobierno pasa por blindar el mensaje papal de las disputas partidarias. Aunque la agenda del Sumo Pontífice incluye puntos sensibles —como reuniones con sindicalistas y la visita al Cottolengo Don Orione tras la polémica por los recortes en discapacidad del Presupuesto 2027—, desde el Ejecutivo confían en que el discurso se centrará en temas globales.
“El mensaje del Papa y la masividad de la convocatoria se va a llevar puesto absolutamente todo a nivel comunicacional. Va a ser un poco forzada cualquier lectura política que quieran hacer”, anticiparon fuentes de Casa Rosada, esperando que León XIV aborde temáticas vinculadas a su encíclica Magnifica Humanitas y la protección de los más vulnerables.
Por su parte, la Iglesia reafirmó el carácter estrictamente pastoral del viaje. “Queremos trascender las peleas coyunturales, muy propias de la sociedad argentina. Si alguien cree que el Papa trae un mensaje político es que no conoce cómo se gesta una visita apostólica”, advirtieron desde la CEA, asegurando que el mensaje del Pontífice será “para todos”.
Para reforzar esta idea de unidad, el Gobierno cursó invitaciones a todos los gobernadores (incluidos los opositores), legisladores nacionales, miembros de la Corte Suprema y la vicepresidenta Victoria Villarruel, para la recepción oficial que se llevará a cabo este domingo por la tarde en el Palacio Libertad.

