La escribana Adriana Nechevenko rompió el silencio y se refirió por primera vez a las operaciones inmobiliarias del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que están bajo investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito. La profesional defendió la legalidad de las transacciones y aseguró que no detectó irregularidades.

El funcionario quedó bajo la lupa por al menos tres movimientos: la hipoteca de un departamento en Parque Chacabuco, la compra de otro inmueble en Caballito y la adquisición de una casa en Exaltación de la Cruz.

Las declaraciones fueron realizadas en el streaming Infobae en Vivo, donde la escribana brindó detalles de cada una de las transacciones y buscó despejar dudas sobre el caso.

Uno de los puntos más llamativos fue el financiamiento para la compra de la casa en el country Indio Cuá. Nechevenko indicó que Adorni hipotecó su departamento de Parque Chacabuco en noviembre de 2024 y que, además, recibió un préstamo de 100 mil dólares de parte de dos mujeres, una policía retirada y su hija, con una tasa del 11% anual.

“Yo le presenté a las prestamistas”, reveló, y aseguró que el funcionario cumple con el pago de los intereses. Aunque no recordó el plazo exacto de devolución del capital, remarcó su confianza: “Estoy absolutamente segura de que va a pagar”.

Sobre la compra del departamento en Caballito, donde reside actualmente, aclaró que no se trató de un plan en cuotas mensuales, como había trascendido, sino de una hipoteca por saldo de precio con un plazo de un año para cancelar el total.

En ese caso, las vendedoras fueron dos jubiladas vinculadas al entorno del funcionario. Según explicó, el hijo de una de ellas es amigo de Adorni, lo que habría facilitado condiciones más flexibles, incluso sin intereses. “Él siempre trajo la relación”, sostuvo.

Nechevenko también afirmó que el jefe de Gabinete planea cancelar esa deuda con la venta del departamento de Parque Chacabuco, que ya había sido hipotecado previamente.

En relación a la compra de la casa en Exaltación de la Cruz, indicó que el pago se realizó mediante transferencias y negó versiones que hablaban de montos menores. “No fue por 20 mil dólares”, aclaró.

La escribana insistió en que nunca consideró sospechosas las operaciones y defendió su actuación profesional. “Si a mí una operación me resulta sospechosa, no la hago”, sostuvo, y justificó no haber pedido documentación adicional por su conocimiento personal del funcionario.

Además, reveló que en los últimos 15 años no había intervenido en otras operaciones de Adorni y atribuyó parte de los recientes movimientos inmobiliarios a cuestiones de seguridad. “Se tenía que mudar porque lo molestaban”, explicó sobre el cambio de vivienda.

Por último, confirmó que mantiene contacto con el jefe de Gabinete y que no recibió indicaciones sobre su declaración judicial. También señaló que se presentó en tribunales para aportar documentación vinculada al caso.

“Quise venir para aclarar dudas, suspicacias o mala información”, concluyó.