Los senadores nacionales tendrán un nuevo aumento en sus dietas y desde enero de 2027 pasarán a cobrar más de $13 millones brutos por mes. La actualización está vinculada con la última paritaria acordada entre las autoridades del Congreso y los gremios que representan a los trabajadores legislativos.
El entendimiento contempla una serie de incrementos para el último cuatrimestre de 2026 que, acumulados, representan una mejora del 6,96%. El aumento llegará directamente a las dietas de los senadores debido al mecanismo que rige desde 2024 y que vincula sus remuneraciones con la evolución de los salarios de los empleados del Congreso.
Cómo se aplicará el aumento
El acuerdo salarial establece cuatro incrementos escalonados:
- Septiembre: 1,9%
- Octubre: 1,8%
- Noviembre: 1,6%
- Diciembre: 1,5%
La aplicación acumulada de esas subas alcanza el 6,96%.
De acuerdo con el esquema vigente, la recomposición salarial de los trabajadores parlamentarios se traslada automáticamente a las remuneraciones de los legisladores, por lo que el aumento se verá reflejado plenamente en los haberes que los senadores cobrarán durante los primeros días de enero.
Cómo se calcula la dieta de un senador
Las remuneraciones de los integrantes de la Cámara alta se determinan a partir de módulos parlamentarios.
Cada senador recibe:
- 2.500 módulos correspondientes a la dieta;
- 1.000 módulos por gastos de representación;
- 500 módulos en concepto de desarraigo.
Además, desde 2024 se incorporó una dieta adicional anual, destinada a equiparar el pago del aguinaldo.
El mecanismo que vincula estos ingresos con los salarios del personal legislativo fue aprobado por el Senado en abril de 2024. Desde entonces, cada actualización acordada en las paritarias del Congreso repercute sobre las dietas.
El antecedente del congelamiento
El sistema de actualización automática generó fuertes cuestionamientos desde su implementación, especialmente porque podía producir aumentos en las remuneraciones de los legisladores cada vez que se cerraba una paritaria en el Congreso.
En ese contexto, el Senado decidió posteriormente suspender incrementos previstos y congelar las dietas durante buena parte de 2025. Ese congelamiento terminó a fines del año pasado y las remuneraciones volvieron a quedar sujetas al mecanismo establecido por la Cámara alta.
Por eso, cada nueva negociación salarial de los trabajadores legislativos vuelve a tener un impacto directo sobre los ingresos de los senadores.
Dentro del cuerpo existe una excepción: la santacruceña Alicia Kirchner es la única senadora que no percibe la dieta parlamentaria. La legisladora optó por mantener el beneficio previsional que le corresponde como exgobernadora de Santa Cruz.
Por otra parte, algunos integrantes de La Libertad Avanza habían planteado meses atrás la posibilidad de donar los incrementos derivados de las actualizaciones salariales a entidades benéficas u organismos públicos. Esa alternativa volvió a ser mencionada por el bloque luego de las últimas negociaciones paritarias.
Con el nuevo acuerdo salarial, el aumento quedará incorporado plenamente a las remuneraciones de los senadores a partir de enero de 2027, cuando sus dietas brutas superarán los $13 millones mensuales.
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