El presidente de la Nación, Javier Milei, se mostró optimista respecto al rumbo de los precios en la Argentina. A través de un mensaje publicado en su cuenta de la plataforma X (antes Twitter), el mandatario aseguró que la inflación mayorista mantiene una clara tendencia descendente y sostuvo que este fenómeno es el anticipo de lo que ocurrirá próximamente con la inflación minorista que afecta el bolsillo de los consumidores.

“A continuación presentaré cálculos que no son proyecciones pero que sirven para ver cómo en dinámica la inflación está cayendo”, expresó el jefe de Estado, buscando respaldar con números su visión sobre la evolución de la economía.

Los números del Presidente

Para ilustrar esta desaceleración, Milei detalló una serie de mediciones anualizadas basadas en el reciente índice de precios mayoristas de febrero, el cual registró una baja respecto a enero:

  • 26% anual: Es la cifra en torno a la cual se ubica la inflación mayorista tomando los últimos doce meses.
  • 17% anualizado: Es la proyección si se toma en cuenta la medición del primer bimestre del año.
  • 13% anualizado: Es el ritmo al que viajarían los precios mayoristas si se proyecta únicamente el dato de febrero.

El impacto en el IPC y los ajustes pendientes

En su análisis, Milei remarcó un principio económico clave: los precios mayoristas suelen funcionar como un indicador anticipado del comportamiento del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Por lo tanto, una caída en el primer indicador debería, indefectiblemente, traducirse en menores aumentos en las góndolas.

Sin embargo, el mandatario fue cauto y lanzó una advertencia. Explicó que la inflación minorista todavía tiene un rezago, ya que debe absorber el impacto de ajustes pendientes que no afectan directamente al sector mayorista en la misma proporción. Entre ellos, destacó la actualización de tarifas de servicios públicos y el reacomodamiento de los últimos desequilibrios monetarios heredados.

Este mensaje del Presidente se enmarca en la estrategia comunicacional del Gobierno de mostrar señales concretas de desaceleración inflacionaria, en medio de un severo plan de ajuste orientado a reducir la emisión monetaria a cero y corregir las variables macroeconómicas del país.