El flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli, se refirió este lunes a la salida de Manuel Adorni, quien dejó su cargo en medio de la polémica generada por las irregularidades detectadas en sus declaraciones juradas patrimoniales. Según explicó, fue el propio presidente Javier Milei quien le transmitió el desgaste que atravesaba el ahora exfuncionario.
“Me dijo que Manuel ya no estaba bien anímicamente y que había decidido correrse”, relató Santilli, quien remarcó además que Adorni afrontará las causas judiciales sin contar con privilegios derivados de cargos públicos, luego de renunciar también a su lugar en el directorio de YPF.
En ese sentido, destacó que se trata de una situación poco habitual en la política argentina. “Si uno revisa la historia reciente, esto no ocurrió muchas veces. Va a presentarse ante la Justicia sin fueros ni funciones públicas, que es como corresponde”, sostuvo. Adorni presentó su renuncia el sábado pasado tras varios meses marcados por denuncias e investigaciones por presunto enriquecimiento ilícito.
Hasta ahora al frente del Ministerio del Interior, Santilli reveló que recibió el llamado de Milei el domingo por la noche para ofrecerle el cargo. “Fue cerca de las siete y cuarto, siete y veinte”, precisó. Su jura como jefe de Gabinete está prevista para el martes 30 de junio a las 16 en la Casa Rosada.
El funcionario también contó que mantuvo una conversación con el expresidente Mauricio Macri durante la jornada del domingo. Si bien valoró su compromiso con el país, dejó en claro que, a su entender, el liderazgo político actual pertenece sin discusión al mandatario nacional.
“Estoy convencido de que Mauricio quiere que a la Argentina le vaya bien”, expresó en declaraciones a Radio La Red. No obstante, agregó: “El liderazgo hoy es clara y contundentemente de Javier Milei. Ganó las elecciones, volvió a ganar y espero que pueda ser reelegido para que este proceso de transformación continúe y se consolide durante muchos años”.
Durante la entrevista, Santilli también analizó cómo el escándalo que rodeó a Adorni terminó condicionando la agenda pública del Gobierno. A su juicio, los resultados económicos positivos quedaron relegados por la repercusión política de las últimas semanas.
“La economía viene mostrando indicadores favorables: la inflación bajó en abril, volvió a bajar en mayo y junio parece seguir la misma tendencia. También mejora el poder adquisitivo, los salarios empiezan a recuperarse frente a la inflación y el riesgo país muestra una caída importante”, enumeró. Sin embargo, concluyó que “todo eso quedó opacado por lo que ocurrió en los últimos 45 días”.

