La economía argentina cerró el 2025 con un balance positivo. Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) acumuló un crecimiento del 4,4% a lo largo del año pasado, confirmando la recuperación tras la recesión de 2024.

El informe oficial destaca un cierre de año con fuerte impulso: en diciembre, la actividad subió un 3,5% en la comparación interanual y mostró un repunte del 1,8% frente a noviembre (medición desestacionalizada).

Festejo en el Gobierno y críticas a la oposición

El dato fue recibido con euforia en la Casa Rosada. El presidente Javier Milei utilizó su cuenta de X para disparar contra la oposición y defender su modelo: “A los profetas del caos este dato no les va a gustar. Al observar la serie queda en claro que el riesgo kuka no sólo produjo daño en lo financiero sino también en lo real. Si no hubiera sido por su intención de destruir todo hubiéramos crecido 7%. VLLC!”.

Por su parte, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó la resiliencia del plan económico frente a la incertidumbre política del segundo semestre. “La fortaleza de los fundamentos económicos basada en el superávit fiscal, el orden monetario y la recapitalización del BCRA, permitió sostener el crecimiento”, analizó el funcionario, minimizando el impacto de la dolarización de carteras y la suba del riesgo país observada a fines de año.

El campo, el motor de la recuperación

Al analizar los rubros, la recuperación tiene un claro protagonista: el sector Agricultura, ganadería, caza y silvicultura, que voló con una suba interanual del 32,2%. Este desempeño excepcional estuvo impulsado por una cosecha histórica de trigo, que marcó récords tanto en volumen como en rinde promedio.

El podio de los ganadores lo completaron la Pesca (+18,3%) y la Intermediación Financiera (+14,1%). Solo entre el campo y los bancos explicaron 2,4 puntos porcentuales del crecimiento total del índice.

La otra cara: industria y consumo en rojo

Sin embargo, el crecimiento no fue homogéneo. El “semáforo rojo” del INDEC sigue encendido para la economía real urbana. Cuatro sectores cerraron diciembre con caídas, siendo la Industria Manufacturera (-3,9%) y el Comercio (-1,3%) los más golpeados, restándole fuerza al rebote general. También mostraron retrocesos el rubro de Hoteles y restaurantes (-1,5%) y la Administración Pública (-1,1%).