River Plate se quedó con el primer boleto a la gran final del Torneo Apertura 2026 tras vencer este sábado a Rosario Central por 1 a 0 en el estadio Monumental. El encuentro, definido por un gol de penal de Facundo Colidio, estuvo marcado no solo por la tensión dentro del campo de juego, sino también por el hostil recibimiento que los hinchas locales le brindaron a Ángel Di María.

Tras la eliminación del conjunto “Canalla”, la polémica se trasladó rápidamente a las redes sociales. Jorgelina Cardoso, esposa del campeón del mundo, no dejó pasar los cánticos en contra del jugador y publicó un furioso mensaje en su cuenta de Instagram para defenderlo y apuntar contra sus detractores.

El duro mensaje de Jorgelina Cardoso

Con la vehemencia que la caracteriza a la hora de defender a su familia, Cardoso trazó una línea directa entre el entorno del futbolista y quienes lo atacaron en Núñez.

“Solo saber que no tenés nada en común con la gente que destila veneno, rencor, odio y que muestra la triste vida que llevan me da felicidad y tranquilidad de saber que estamos del lado correcto, con humildad, viviendo felices en familia, siendo buena gente, disfrutando cada minuto de nuestra ciudad, de nuestra gente, de nuestra vida”, escribió.

Lejos de dejar el tema ahí, cerró su descargo con una frase lapidaria que rápidamente se viralizó: “Qué orgullo que seas mío, que seas nuestro y que seas de Central. Gracias por ser tan distinto a esa manada de almas pobres. Te amo, Ángel Di María”.

La reacción de Di María: el penal y los insultos

A la salida del vestuario, Ángel Di María enfrentó los micrófonos y dejó su propio análisis sobre la eliminación. Fiel a su estilo reciente de no guardarse nada frente a los arbitrajes, el delantero se refirió a la jugada del penal que le dio el triunfo al equipo de Coudet y a las suspicacias previas al encuentro.

“Hicimos un buen partido. Nos ganaron por un gol de penal. Sabíamos que estas cosas podían pasar acá. No por algo hablaron antes”, disparó el “Fideo”, dejando entrever su descontento con las decisiones arbitrales. Sin embargo, prefirió dar vuelta la página rápidamente: “Nosotros seguimos trabajando. Creo que hicimos un buen campeonato. Estoy orgulloso de nosotros. Ahora nos queda la Copa Libertadores, intentar terminar primeros y seguir para adelante”.

Finalmente, al ser consultado puntualmente por los insultos y silbidos que bajaron desde las tribunas del Monumental, Di María decidió bajarle el tono a la polémica y enmarcó la situación dentro de la cultura futbolera argentina.

“Son cosas del fútbol. Esas cosas pasaban antes, pero no se hablaban. Ahora sí se hablan”, señaló, para luego concluir con altura: “Es fútbol, es folclore. Este estadio me ovacionó muchas veces y me quedo con eso”.