La Selección Argentina afrontará este miércoles uno de los desafíos más trascendentales e históricos de los últimos años: se medirá frente a Inglaterra por las semifinales del Mundial 2026, con el gran objetivo de conseguir un lugar en el partido definitivo por la Copa del Mundo.
El esperado encuentro está programado para las 16:00 (hora argentina) y tendrá como escenario el imponente Mercedes-Benz Stadium de la ciudad de Atlanta. El arbitraje estará a cargo del estadounidense Ismail Elfath.
Para los hinchas que deseen seguir el minuto a minuto, el partido contará con la cobertura de la Agencia Noticias Argentinas y una amplia transmisión televisiva y por streaming a través de las pantallas de Telefe, TV Pública, TyC Sports, DSports, Disney+ Premium y Paramount+.
El camino albiceleste: entre el sufrimiento y la resiliencia
El equipo dirigido por Lionel Scaloni llega a esta instancia envuelto en algunas dudas desde el funcionamiento, luego de atravesar fases eliminatorias de altísima tensión y desgaste físico.
El recorrido hacia la semifinal no fue sencillo: en los 16avos de final necesitó del tiempo extra para superar a Cabo Verde; en octavos de final protagonizó una remontada milagrosa para dar vuelta un 0-2 en contra ante Egipto; y en su última presentación de cuartos frente a Suiza, la Albiceleste volvió a recurrir a los 120 minutos reglamentarios para sellar la sufrida victoria.
Sin embargo, la gran ilusión nacional tiene nombre y apellido: Lionel Messi. A sus 39 años, el capitán sigue sorprendiendo al mundo y llega a este duelo liderando la tabla de máximos artilleros del torneo junto al francés Kylian Mbappé, ambos con ocho goles, a los que el astro rosarino le suma además dos asistencias.
Por otra parte, el cuerpo técnico recibió una excelente noticia en el cruce de cuartos: tanto Lautaro Martínez como Julián Álvarez lograron quebrar su sequía goleadora y se reencontraron con la red ante los suizos, aportando una inyección de confianza vital para la ofensiva.
El sueño inglés a 60 años de su última final
Por el lado del rival, Inglaterra llega a este cruce con la motivación al máximo y un objetivo histórico claro: volver a disputar una final del mundo después de seis décadas, recordando que su única participación en el partido decisivo fue cuando se consagraron campeones como locales en 1966.
El conjunto europeo ha demostrado un gran poderío a lo largo de la competencia, sostenido principalmente por sus dos grandes figuras y cartas de gol: el mediocampista ofensivo Jude Bellingham y el letal centrodelantero Harry Kane, quienes acumulan seis anotaciones cada uno en lo que va del certamen y representan la principal amenaza para el arco argentino.

