River Plate protagonizó una noche plagada de sobresaltos, dramatismo y épica en Venezuela. Por la cuarta fecha del Grupo H de la Copa Sudamericana 2026, el conjunto dirigido por Chacho Coudet derrotó por 2 a 1 a Carabobo en el Estadio Polideportivo Misael Delgado. El triunfo, sellado en tiempo de descuento, le permitió consolidarse en lo más alto de su zona y poner un pie y medio en la próxima fase del certamen continental.
Con la mente puesta en los playoffs del Torneo Apertura —este domingo enfrentará a San Lorenzo—, el entrenador dispuso una formación alternativa y preservó a figuras como Marcos Acuña, Gonzalo Montiel, Aníbal Moreno y Lautaro Rivero. Pese a las rotaciones, River se hizo dueño del partido desde el arranque y generó las ocasiones más claras de la primera mitad.
A los 24 minutos, tras una intervención del VAR, el árbitro paraguayo Derlis López sancionó penal por un codazo de Ezequiel Neira sobre Matías Viña. Sin embargo, Juan Fernando Quintero no pudo abrir el marcador: su remate al centro del arco fue contenido con las piernas por el arquero argentino Lucas Bruera. Antes de irse al descanso, la tecnología volvió a ser protagonista para expulsar a Edson Castillo en el conjunto local tras una dura plancha, dejando a Carabobo con diez hombres.
De la ventaja inicial al caos total
La superioridad numérica de River se tradujo rápidamente en el marcador al inicio del complemento. Maximiliano Meza conectó un certero cabezazo tras un tiro de esquina ejecutado por Quintero para poner el 1 a 0. Buscando liquidar el encuentro, Coudet mandó a la cancha a Maximiliano Salas y Facundo Colidio en lugar de Meza y Santiago Lencina.
Pero lo que parecía un trámite controlado mutó en pesadilla. A los 31 minutos, el recién ingresado Juan Cruz Meza cometió una infracción dentro del área sobre Joshuan Berríos. El encargado de cambiar el penal por gol fue el argentino Matías Núñez, quien ajustó su remate junto al palo para decretar el 1 a 1.
El dramatismo alcanzó su punto máximo a diez minutos del final. El arquero juvenil Santiago Beltrán salió lejos del área para cortar un peligroso contragolpe de Berríos, recurrió a una barrida desmedida y vio la tarjeta roja a instancias del VAR. Con los cinco cambios ya realizados, se dio una imagen insólita: el lateral uruguayo Matías Viña tuvo que ponerse los guantes y el pantalón sin número para defender el arco visitante en los minutos finales.
El milagro en el descuento
Impulsado por su público y aprovechando la improvisación del rival en el arco, Carabobo se adelantó en el campo buscando la victoria. Sin embargo, River logró resistir y encontró su premio en la agonía del partido.
En la última acción de la noche, una pelota suelta en el campo venezolano generó una desatención letal entre los centrales locales. Maximiliano Salas, que estaba al acecho, les ganó la espalda, quedó mano a mano con Bruera y definió con una gran sutileza por encima del arquero para estampar el heroico 2 a 1 definitivo.
Con esta victoria, el equipo de Núñez llegó a los 10 puntos y lidera cómodamente el Grupo H, sacándole cuatro unidades de ventaja a Carabobo y Bragantino, mientras que Blooming cierra la tabla con un punto. En la próxima jornada, River recibirá a Blooming en el Monumental buscando sellar matemáticamente su clasificación a los octavos de final.

