En la antesala de un cruce decisivo por el Mundial 2026, la tensión se trasladó a las calles. Decenas de hinchas mexicanos que se habían congregado en las inmediaciones del hotel donde concentra la selección de Inglaterra fueron desalojados de manera forzosa por la Policía local, en un operativo nocturno que culminó con incidentes y corridas.

El objetivo de las fuerzas de seguridad fue claro: evitar que los simpatizantes se acercaran al perímetro y perturbaran la tranquilidad del equipo rival a horas del partido que definirá el pase a los cuartos de final de la competencia.

Un operativo inédito y blindaje total

Para custodiar al plantel europeo, las autoridades montaron un dispositivo de seguridad sin precedentes que involucró a agentes de la Guardia Nacional, la Marina y la Policía local. Se colocaron decenas de vallas y se efectuaron múltiples bloqueos viales en la zona del hotel JW Marriott Santa Fe.

La drástica medida respondió a un antecedente reciente ocurrido con la selección de Ecuador, cuando grupos de hinchas lograron acercarse y molestar al plantel visitante durante la noche. Según fuentes oficiales, la premisa fue impedir que la situación se repitiera y garantizar el descanso absoluto de los jugadores ingleses.

Si bien en las redes sociales circularon convocatorias para replicar la estrategia de protesta y armar una clásica “serenata” para incomodar al rival, la iniciativa no alcanzó la magnitud esperada debido al fuerte cerco perimetral. A pesar de ello, varios fanáticos —e incluso simpatizantes ingleses que esperaban en la zona por un autógrafo que nunca llegó— terminaron enfrentando el accionar policial cuando las fuerzas procedieron a desalojar el área a como diera lugar, entrada la noche.

Cambio de itinerario, precaución y el clima previo

La llegada de Inglaterra a territorio mexicano estuvo marcada por la extrema precaución. Para evitar los efectos de la altura y reducir cualquier tipo de riesgo logístico, la delegación optó por aterrizar en Toluca. Desde allí, un imponente convoy de seguridad escoltó al micro hasta Santa Fe, donde el ambiente ya se percibía tenso por la cantidad de personas congregadas.

El entrenador del seleccionado inglés, Thomas Tuchel, se refirió al recibimiento en conferencia de prensa. Aunque agradeció “la alegría de los mexicanos”, el DT reconoció que también hubo insultos y abucheos al momento de arribar al país, lo que motivó al plantel a modificar parte de su itinerario.

Mientras tanto, en las plataformas digitales y medios locales se viralizaron las escenas de las calles valladas junto a un contundente mensaje: “¡No habrá serenata en el hotel de Inglaterra! Cerraron vialidades a los alrededores del hotel para evitar que las personas se acerquen y perturben al rival de la Selección Mexicana”.

El esperado cruce entre México e Inglaterra se disputará este domingo a las 21:00 horas en el mítico Estadio Azteca. Ambos seleccionados buscarán el ansiado triunfo para meterse entre los ocho mejores de la Copa del Mundo.