Luego de varias horas de viaje desde Buenos Aires, Lionel Scaloni regresó a Pujato y recibió una cálida bienvenida por parte de vecinos que se acercaron para acompañarlo tras la final del Mundial 2026. Al descender del vehículo, el entrenador de la selección argentina se tomó unos minutos para saludar a los presentes y no pudo ocultar su emoción cuando comenzó a escuchar el canto de “Leo no se va”.
En medio del afecto de la gente de su pueblo, el técnico se refirió a la derrota frente a España y al sabor amargo que dejó no poder conquistar un nuevo título mundial. “No hemos podido vencer. Somos conscientes, se juega para la alegría de nuestra gente y por eso duele. Pero seguiremos dando batalla”, expresó desde la localidad ubicada a 40 minutos de Rosario ante una gran cantidad de medios, entre ellos El Tres y Radio 2.
Scaloni también valoró el esfuerzo realizado por el equipo a lo largo de la competencia y destacó el mérito del rival. “También estamos satisfechos de haber dado todo. A veces se puede ganar y a veces no. Hay que reconocer que España jugó mejor. A veces está bueno reconocerlo y eso nos hace mejores”, señaló.
Más allá del orgullo por haber alcanzado una nueva definición mundialista, el entrenador admitió que las horas posteriores al partido siguen siendo difíciles de asimilar. “Se llegó a una final, pero los primeros días después de no haberlo conseguido son difíciles. Ayer y hoy son dolorosos, son días complicados”, reconoció.
Por último, el entrenador volvió a destacar el carácter competitivo de sus dirigidos y pidió valorar el recorrido realizado. “La sensación es siempre la misma: es un equipo que siempre lucha hasta el final cuando no salen las cosas. Como argentinos tenemos que reconocer que el rival juega, que puede ser superior y que aun así les pusimos las cosas difíciles”, concluyó el entrenador ante los vecinos que se acercaron a recibirlo en Pujato.
Durante el encuentro, Scaloni también destacó el impacto que tiene la Selección sobre las nuevas generaciones y el mensaje que deja más allá de los resultados deportivos.
“Para ellos es un logro. Al final, lo más importante de todo son los chicos. Yo siempre pongo el ejemplo de mi hijo más chico, que tiene 10 años. Después de que pierde un partido de fútbol, se enoja y dos o tres horas después se le pasa y ese es un poco el mensaje. No hemos ganado la Copa, pero hemos conseguido la unión de todos”, reflexionó el entrenador.
Antes de cerrar su breve diálogo con la prensa y los vecinos, Scaloni dedicó palabras de agradecimiento al grupo que condujo a una nueva definición mundialista. “Ni en mis mejores sueños hubiera pensado llegar hasta acá. Es mérito de los jugadores y del apoyo del cuerpo técnico”, afirmó.
De esta manera, el entrenador volvió a poner el foco en el trabajo colectivo y en el legado que, según remarcó, trasciende la obtención o no de un título y se refleja en la identificación que el equipo logró generar entre los argentinos.

