Se terminó la incertidumbre. Después de varias semanas de negociaciones, idas y vueltas y disputas por la elección de la sede, la Copa Argentina confirmó que Atlético Tucumán y Platense disputarán su semifinal el miércoles 28 de octubre, a las 21.15, en el estadio Padre Ernesto Martearena de Salta. La decisión representa una buena noticia para el “Decano”, que finalmente consiguió jugar mucho más cerca de su provincia después de una campaña marcada por los extensos traslados.

La definición del escenario había generado una importante puja entre los clubes y la organización. Desde Atlético insistieron en la necesidad de disputar el encuentro en una sede cercana a Tucumán, mientras que Platense tenía la intención de jugar en Buenos Aires. El presidente “decano”, Mario Leito, había reconocido las dificultades de la negociación. “Platense va a querer jugar en Buenos Aires, siempre damos esa pelea”, expresó días atrás.

El reclamo del club tucumano tenía sus fundamentos en el recorrido que debió afrontar durante esta edición. En los 16avos de final, Atlético viajó a Rosario para enfrentar a Talleres, al que goleó 3-0 en el estadio Marcelo Bielsa. Luego regresó a la misma ciudad para disputar los octavos frente a Independiente, al que derrotó por un contundente 4-0.

En cuartos de final, el equipo de Julio César Falcioni volvió a trasladarse a la provincia de Buenos Aires. Esta vez jugó en el estadio Eduardo Gallardón de Los Andes, en Lomas de Zamora, donde eliminó al último campeón, Independiente Rivadavia, después de igualar 1-1 y ganar 3-2 en la definición por penales. Aquella noche, Luis Ingolotti fue determinante al contener tres remates.

Ahora, después de dos viajes a Rosario y uno a Lomas de Zamora, el “Decano” tendrá la posibilidad de afrontar uno de los partidos más importantes de su temporada a pocas horas de Tucumán, una circunstancia que también facilitará el traslado de sus hinchas.