La intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, realizó una evaluación de la tormenta registrada durante la jornada anterior y señaló que, según las mediciones realizadas por el municipio, se acumularon alrededor de 26 milímetros de lluvia en la ciudad.

Tras reunirse con integrantes de Defensa Civil y Obras Públicas, la jefa municipal explicó que los 24 canales y más de 1.800 imbornales habían sido limpiados y controlados previamente. Sin embargo, sostuvo que la primera tormenta de gran intensidad arrastró residuos, principalmente bolsas y plásticos, que terminaron obstruyendo algunos puntos de desagüe e impidieron el normal escurrimiento del agua.

Chahla mencionó además que durante las tareas posteriores a la lluvia se encontraron distintos elementos en los canales, entre ellos colchones, lo que dificultó el funcionamiento del sistema de drenaje. En ese sentido, pidió a los vecinos respetar los horarios establecidos para sacar los residuos y evitar dejar en la vía pública objetos que puedan ser arrastrados por el agua.

La intendenta también reconoció que la limpieza y el mantenimiento no alcanzan para solucionar todos los problemas de anegamiento de la capital. Explicó que existen sectores que requieren obras de infraestructura de mayor envergadura y señaló que actualmente se ejecutan trabajos en distintos puntos de la ciudad, además de otras obras que se encuentran proyectadas.

“Hay que hacer lo que ya podemos hacer y dejar planificado lo que requiere obras de gran envergadura”, sostuvo Chahla, al remarcar que la solución definitiva de las inundaciones dependerá tanto de las condiciones de cada tormenta como de la ejecución de obras estructurales. Como ejemplo, destacó que sectores que históricamente sufrían anegamientos, como San Ramón Norte y parte del área de las 60 viviendas, no registraron inundaciones durante la última tormenta.