La disputa electoral en la Universidad Nacional de Tucumán sumó este lunes un nuevo capítulo de fuerte tensión institucional. Representantes de la fórmula Cabrera-Abdala denunciaron públicamente a la Junta Electoral por haber suspendido el proceso electoral, pese a una resolución previa de la justicia federal que ordenaba continuar con el cronograma.

Según explicaron, el fallo judicial había dispuesto la inhabilitación de una de las fórmulas debido a que el rector involucrado buscaba un tercer mandato consecutivo, situación que contravendría la normativa vigente. En ese sentido, la justicia ordenó dar de baja esa candidatura y avanzar con el proceso electoral con las listas habilitadas.

Sin embargo, desde la fórmula denunciante aseguran que la Junta Electoral “desoyó completamente” la resolución judicial. En lugar de continuar con el cronograma, el órgano decidió suspender las elecciones en su totalidad, lo que generó malestar y acusaciones de parcialidad.

“Lo que correspondía era acatar el fallo, excluir la fórmula inhabilitada y continuar con el proceso electoral con la única fórmula vigente”, señalaron. En ese marco, indicaron que la asamblea debía haberse realizado con normalidad, con la lista Cabrera-Abdala como única opción habilitada.

Ante esta situación, los apoderados de la fórmula realizaron una presentación ante la Fiscalía Federal. En el escrito, solicitaron que se inicie una investigación penal para determinar posibles responsabilidades por desobediencia judicial y abuso de autoridad, contemplados en los artículos 239 y 248 del Código Penal.

Además, pidieron que se recaben todas las actuaciones, resoluciones y registros vinculados a la decisión de la Junta Electoral, con el objetivo de esclarecer los hechos y evitar, según sostienen, “nuevos atropellos institucionales”.