La Policía de Tucumán confirmó que existen denuncias y contradenuncias por el violento episodio ocurrido el domingo en un edificio ubicado en Muñecas al 64, en San Miguel de Tucumán. El caso tomó repercusión pública luego de que familiares de dos jóvenes denunciaran en redes sociales una presunta agresión homofóbica. Sin embargo, la otra parte involucrada sostiene que el conflicto se originó por una situación relacionada con una mudanza y que sus integrantes habrían reaccionado ante una agresión previa.
En declaraciones a la prensa, el jefe de Policía, Joaquín Girvau, explicó que los efectivos intervinieron desde el primer momento, recibieron las denuncias, tomaron declaraciones y realizaron las actuaciones correspondientes. Además, confirmó que uno de los jóvenes sufrió lesiones en la cabeza y debió recibir tres puntos de sutura en el cuero cabelludo. Según indicó, la víctima estuvo internada y posteriormente recibió el alta médica.
La causa quedó en manos de la Fiscalía
Girvau precisó que la investigación fue elevada a la Fiscalía, que deberá evaluar las actuaciones y determinar las próximas medidas. Por el momento, la causa está caratulada como lesiones, aunque aclaró que la calificación legal puede modificarse de acuerdo con el avance de la investigación y las decisiones del Ministerio Público Fiscal.
El jefe policial también confirmó que mantuvo contacto telefónico con la madre de uno de los jóvenes involucrados durante la madrugada, luego de que ella manifestara públicamente su preocupación por lo sucedido. Frente a las acusaciones de un presunto encubrimiento por parte de la Comisaría Primera, Girvau rechazó esa posibilidad y sostuvo que la Policía actuó correctamente, documentó los hechos y puso las actuaciones a disposición de la Justicia.
Investigan el origen del enfrentamiento
Consultado sobre la posibilidad de que el ataque haya estado motivado por una cuestión de orientación sexual, el jefe de Policía evitó anticipar conclusiones y remarcó que será la investigación judicial la que permita esclarecer las circunstancias del enfrentamiento. Mientras los familiares de los jóvenes sostienen que se trató de una agresión homofóbica, la otra parte afirma que el episodio tuvo origen en una disputa vinculada con una mudanza dentro del edificio.
Finalmente, Girvau reiteró que existen denuncias de ambas partes y que toda la documentación ya fue remitida a la Fiscalía. La Policía continuará colaborando con las medidas que disponga el fiscal para reconstruir lo ocurrido, establecer las responsabilidades correspondientes y determinar si existió algún agravante relacionado con la motivación del ataque.

