El Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán aprobó este jueves 18 de junio un nuevo aumento en la tarifa del transporte público urbano. La iniciativa fue sancionada por una ajustada diferencia: nueve concejales votaron a favor, ocho en contra y el edil Gonzalo Carrillo Leito no participó de la sesión, por lo que su abstención no incidió en el resultado.

La sesión fue la última encabezada por el presidente del cuerpo, Fernando Juri, quien acompañó la medida junto a José María Franco, Ernesto Nagle, Emiliano Vargas Aignasse, Facundo Vargas Aignasse, Cristian Abel, Hugo Andina Lizárraga, Gastón Gómez y Eduardo Molina. Con la promulgación del Ejecutivo municipal, el boleto pasará de los actuales $1250 a $1700.

Desde la Comisión de Transporte, José María Franco defendió la actualización y explicó que el aumento responde al incremento de los costos operativos del sistema. Según sostuvo, la suba del 35% es necesaria para evitar una posible paralización del servicio y advirtió que las empresas podrían trasladar unidades a recorridos interurbanos o rurales si la situación no se modifica.

En la misma línea, Hugo Andina Lizárraga consideró que la decisión fue “difícil” por el impacto en los usuarios, pero aseguró que era una responsabilidad del Concejo para sostener la continuidad del transporte. Además, señaló que el sistema atraviesa un momento de riesgo frente a otras alternativas de movilidad y destacó la necesidad de proteger los puestos de trabajo vinculados a la actividad.

La postura contraria estuvo representada por José María Canelada, Gustavo Cobos, Leandro Argañaraz, Federico Romano Norri, Carlos Ale, Ana González, Alfredo Terán de Zavalía y Ramiro Ortega, quienes rechazaron el incremento. Los opositores cuestionaron que el servicio no justifica una nueva suba y reclamaron mayor transparencia sobre los fondos destinados al transporte.

Federico Romano Norri criticó la falta de informes sobre el manejo de recursos y subsidios, además de señalar que el sistema mantiene problemas de frecuencia y estado de las unidades. Carlos Ale coincidió en los cuestionamientos y afirmó que el pedido de aumento no contaba con fundamentos técnicos suficientes, al no haberse presentado un estudio de costos que avalara el nuevo valor.

Además del boleto urbano, la tarifa de taxis también tendrá una actualización. La bajada de bandera ascenderá a $1200, mientras que la ficha cada 100 metros quedará establecida en $120. Desde el municipio y el Concejo anticiparon que continuarán las conversaciones para avanzar en una modificación integral del sistema, que incluya recorridos, frecuencias y paradas.