Después de brindar sombra y oxígeno por más de 100 años y como consecuencia de las persistentes lluvias registradas en el actual período estival, de una serie de enfermedades fitosanitarias y del proceso de desgaste natural, este miércoles por la mañana se desplomó el histórico gomero que se encontraba en la Plaza Alfredo Gramajo Gutiérrez, a la altura de calle Asunción 150, en la zona del Parque Avellaneda.

La Municipalidad de San Miguel de Tucumán desplegó un operativo para retirar los restos del ejemplar del ejemplar de gran porte y raíces expansivas, que en 2004 había sido declarado “Árbol Notable” de nuestra ciudad, por el Concejo Deliberante, por iniciativa del Municipio y de la Sociedad Amigos del Árbol.

Guillermo Olivera, director de Arbolado, indicó que el gomero tenía más de 120 años de antigüedad. “Es un árbol añoso que comenzó a enfermarse. El año pasado hicimos un diagnóstico con personal del Instituto Miguel Lillo y de la Estación Experimental Obispo Colombres, y en ambos casos nos dijeron que el árbol estaba empezando ya su última etapa de vida y había que prepararse para esto que ocurrió hoy”, explicó.

El funcionario informó que para prevenir daños, la repartición realizó en los últimos meses operativos de poda preventiva. “Nos fuimos preparando para este momento, o sea que en el caso de que ocurra la caída sea con el menor impacto posible, razón por la cual no sufrimos hoy daños en personas, aunque sí hubo daños materiales en los bancos”, señaló.

Olivera precisó que en el lugar están abocados “dos equipos de la empresa Ecopoda, que brinda servicio al Municipio, realizando el troceo de las ramas caídas y el levante de las ramas que van a ser trasladadas a la huerta municipal”. El titular de Arbolado especificó que los restos, previamente reducidos en tamaño mediante trituración (chipeo), serán convertidos en compost en la planta que tiene la Municipalidad en el predio de Lamadrid 3.700. A través del compostaje, se obtiene fertilizante orgánico para plantas y árboles de espacios públicos.

Por último, el funcionario recordó que la Intendencia viene realizando un censo del arbolado urbano, para detectar ejemplares en riesgo y definir lugares a reforestar.

“El Municipio de San Miguel de Tucumán está realizando un censo y ahí figuraba que este árbol ya tenía problemas. También en otros lugares donde encontramos que hay árboles problemáticos ya estamos realizando la extracción, previniendo siempre que se produzcan caídas sobre las personas”, completó Olivera.