La noche del sábado en la Ciudad de Buenos Aires no fue una más. Miles de personas convergieron desde las principales avenidas porteñas hacia la Plaza de Mayo para ser parte de un evento sin precedentes: una rave tecno-religiosa frente al histórico Cabildo para homenajear al papa Francisco a un año de su fallecimiento.

Bajo el lema “Todos, todos, todos”, la propuesta musical fue encabezada por el carismático sacerdote portugués Guilherme Peixoto, mundialmente conocido por su faceta como DJ, en un evento gratuito y de acceso libre coordinado por la Fundación Miserando.

Mate, cerveza y fe: un público sin etiquetas

El clima festivo comenzó a latir desde temprano. La fisonomía de la plaza reflejó la diversidad del mensaje papal: personas de todas las edades, distintos estratos sociales, creyentes y no creyentes compartieron el espacio.

Mientras algunos grupos familiares compartían rondas de mate, otros jóvenes destapaban las primeras cervezas aguardando el inicio del show. El paisaje visual estuvo dominado por pancartas amarillas que se alzaban entre la multitud con consignas como “Francisco vive en el encuentro” y “Homenaje al Papa Francisco en el primer aniversario de su partida”.

“Feel the dancefloor”: discursos, Queen y Bad Bunny

A las 20 horas en punto, la voz de Peixoto irrumpió en los parlantes con una frase que encendió a la multitud: “Feel the beat, feel the dancefloor” (Siente el ritmo, siente la pista de baile). De inmediato, las luces del escenario revelaron al padre Guilherme, custodiado por una cruz a sus espaldas, dando inicio a un set que fue transmitido en vivo por su canal de YouTube.

La ovación no se hizo esperar, especialmente cuando la base electrónica le dio paso a uno de los discursos más icónicos de Francisco: “Chicos y chicas, por favor: no se metan en la cola de la historia. Sean protagonistas. Jueguen para adelante. Pateen para adelante, construyan un mundo mejor”.

El setlist del “cura DJ” sorprendió por su eclecticismo. Mezcló himnos legendarios como “Don’t stop me now” de Queen con hits contemporáneos como “Nueva York” de Bad Bunny. Incluso, se animó a remixar temas urbanos dándoles un giro católico: la letra original de una canción pasó a sonar como “Por la mañana, café / por la tarde, oración / por la noche, Dios con su protección”.

Calor agobiante y un récord de asistencia

A una hora de haber comenzado el show, el fervor y el clima pesado empezaron a pasar factura. “Allá no se puede estar, no se puede caminar”, se quejaba un asistente entre la multitud, mientras los abanicos y las botellas de agua se multiplicaban. La asistencia médica tuvo que intervenir en varias oportunidades, incluyendo el traslado de una joven que sufrió un desmayo producto de la sofocación.

El poder de convocatoria del evento desbordó cualquier expectativa previa. Si bien las estimaciones iniciales calculaban entre 70.000 y 80.000 asistentes, la Fundación Miserando confirmó la presencia de unas 120.000 personas. Sin embargo, las cifras oficiales del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires fueron aún más contundentes: aseguraron que cerca de 250.000 personas coparon la Plaza de Mayo y sus alrededores para bailar y recordar al Papa argentino.