El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, retomó este miércoles por la mañana las conferencias de prensa, con intención de dejar atrás la polémica por los viajes y la potencial propiedad que habría adquirido. Justamente, antes de informar los anuncios de gobierno –que incluyen la reforma del Código penal, un paquete de leyes para fortalecer la propiedad privada, la modificación de las normativas sobre Discapacidad y de Financiamiento universitario; y hasta el regreso de la abogada Agostina Páez de Brasil–, Adorni aclaró su situación personal patrimonial: dijo que todo lo que tiene que ser declarado, está declarado y que gasta su dinero donde le parece. Defendió la “vara alta” que impone la administración de Milei a sus funcionarios. Lo acompañaron en la rueda de prensa ministros y funcionarios de primera línea, en un gesto de respaldo y cohesión de gobierno, como Federico Sturzenegger, Luis Caputo (Economía), Alejandra Monteoliva (Seguridad) y Mario Lugones (Salud), entre otros.
Antes de repasar la agenda de gestión, Adorni se refirió a las críticas sobre la supuesta compra de propiedades, el nivel de sus gastos y el polémico viaje a Punta del Este en avión privado. “Trabajé más de 25 años en el sector privado. Mi patrimonio lo construí antes de entrar al Gobierno”, aclaró de arranque.
“No tengo nada que esconder. Estamos poniendo a disposición de la justicia y los organismos de control correspondientes toda la información que necesiten”. Además, apuntó contra las gestiones anteriores al afirmar que “ningún otro gobierno sostuvo una vara tan alta como la nuestra, nunca”, y destacó la drástica reducción del gasto público y de los salarios de los funcionarios.
En la misma línea, Adorni fue contundente contra quienes cuestionan sus ingresos y declaraciones juradas. “Y no me voy a sentar a que nos den clase de ética los que viven del Estado desde que nacieron, los que se robaron un PBI, ni los empresarios y los periodistas que los ayudaron”, sentenció. Ante la consulta posterior de una periodista sobre propiedades a nombre de su mujer, reiteró que vive en el barrio porteño de Caballito, que todo está en orden, y se excusó de dar mayores detalles para no interferir con la investigación judicial en curso.
“El viaje a Punta del Este fue estrictamente personal, con mis hijos, menores de edad a quienes pusieron en la tele. De muy mal gusto. Si el día de mañana deseo repetirlo, seguramente iré a donde me sienta a gusto. Es un tema estrictamente familiar”, aseveró sobre el viaje en avión privado y reiteró que esos vuelos –ida y vuelta– los pagó y no fueron “dádivas”, ante la repregunta de uno de los periodistas en la sala. “Mi dinero lo gasto donde a mi me parece mejor y mis decisiones de gasto no las voy a discutir con un periodista”, subrayó.
Agenda de gobierno: entre la reforma penal, los “discapacitados truchos” y el “flagelo de los okupas”
Superada la cuestión personal, Adorni adelantó la primera decena de proyectos que enviarán al Congreso en lo que definió como “el proceso de sesiones ordinarias más reformistas de la historia”, comenzando con la modificación del Código Penal, un proyecto de 900 páginas que incluye delitos como “viudas negras”, “daño animal” y estafas piramidales, entre otros.
Otro eje central de los anuncios fue un paquete de cuatro normativas “para fortalecer la propiedad privada” y dar previsibilidad a las inversiones. Esto incluye una nueva ley de expropiaciones para limitar los casos de “utilidad pública”, la modificación de la ley de fuegos para quitar restricciones a productores agrícolas, el levantamiento de los topes a la venta de tierras rurales a extranjeros y una normativa de desalojo sumarísima para que los propietarios recuperen sus inmuebles usurpados en menos de cinco días y poner fin al “flagelo nacional de los okupas”.
En el plano económico y ambiental, el jefe de Gabinete adelantó que terminarán de promulgar los cambios en lo que denominó “la mal llamada ley de Glaciares”, con el fin de devolver a las provincias la potestad de habilitar la actividad minera. Asimismo, anticipó modificaciones a las leyes de Discapacidad y de Educación Superior para frenar el gasto, apuntando a otorgar asistencia “solo a los que tienen incapacidad para trabajar, no a los miles de discapacitados truchos a los que el kirchnerismo les regaló un certificado para hacer solo clientelismo”.
A un día de haber conmemorado el Día de la Memoria por los 50 años del último golpe cívico militar, Adorni también le dedicó un párrafo a las Fuerzas Armadas. Reclamó no romantizar el accionar del terrorismo civil y anunció un plan de reequipamiento: puntualizó que “el 10% de los ingresos fiscales provenientes de las privatizaciones serán destinados a la compra de armamento y bienes de capital para nuestro sistema de defensa nacional”.

