Un Gran Jurado con sede en la ciudad de Miami tiene programado dar inicio este jueves a una serie de audiencias de carácter estrictamente reservado, con el objetivo central de establecer si los directivos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y un grupo de empresarios aliados incurrieron en delitos financieros dentro del territorio estadounidense.
Según detalló la Agencia Noticias Argentinas, para dar curso a esta fase procesal, el cuerpo judicial citó formalmente a declarar a un grupo secreto de testigos a partir de las 9 de la mañana (horario de la costa este). El origen y la meta de esta convocatoria quedaron expuestos de manera explícita en una orden judicial de comparecencia (subpoena).
La Justicia norteamericana instruye a los comparecientes a aportar a los investigadores la totalidad de los archivos que posean vinculados a la compañía TourProdEnter LLC. Además, exige la entrega sin excepciones de todos los registros de comunicaciones mantenidos con las máximas figuras del fútbol argentino: el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, el tesorero Pablo Toviggino, Diego Lucero y el productor teatral Javier Faroni.
La lupa sobre contratos millonarios y cuentas bancarias
La pesquisa criminal, conducida por los funcionarios Michael Berger (en representación de la fiscalía de Florida) y Patrick Gushue (por el Departamento de Justicia), apunta a recolectar pruebas concluyentes que permitan avalar o descartar la comisión de los delitos de lavado de dinero y fraude bancario, estipulados bajo el código penal norteamericano.
La estrategia de las agencias de seguridad de los Estados Unidos consiste en constatar los nexos que unen a la cúpula de la AFA con la empresa señalada, buscando confirmar un supuesto desvío de beneficios económicos provenientes de la explotación comercial de la Selección Argentina en el extranjero.
El foco principal de las sospechas se concentra sobre TourProdEnter LLC, una sociedad radicada en suelo estadounidense cuya titularidad corresponde a Faroni y a su cónyuge, Erica Gillette. Según las hipótesis que manejan en las oficinas federales, esta firma habría recaudado y administrado una cifra cercana a los 300 millones de dólares desde el año 2021 en adelante.
Esta importante masa patrimonial se habría originado a partir de la firma de contratos para la realización de encuentros amistosos internacionales y convenios de patrocinio con corporaciones de escala global, como Adidas y Warner, lo que rápidamente despertó el monitoreo de las autoridades fiscales.
En esta etapa inicial del caso, los agentes judiciales norteamericanos lograron comprobar que el entramado comercial bajo sospecha canalizó sus operaciones financieras masivas a través de reconocidas entidades bancarias globales, entre las que destacan JP Morgan, Citibank, Bank of America, Synovus y PNC Bank.
Por el momento, y debido a las características propias del sistema legal estadounidense, el Gran Jurado delibera en sesiones herméticas y a puertas cerradas. No cuentan con un plazo de tiempo perentorio u obligatorio para dictaminar si Tapia, Toviggino, Lucero y Faroni son formalmente responsables de los delitos que se les imputan.

