Un hombre murió este lunes en Santa Clara del Mar, en la Costa Atlántica argentina, tras ser arrojado contra las rocas por una ola de gran tamaño, en medio de un episodio inusual en el que turistas denunciaron la aparición de un fenómeno similar a un “mini tsunami”. Además, otra persona sufrió un infarto durante el episodio y permanece internada, mientras que al menos 35 personas resultaron con heridas leves, según el último parte oficial.

Testigos relataron que el mar se retiró de manera repentina y poco habitual en la zona de la playa California Beach. Minutos después, una sucesión de olas de gran tamaño avanzó sobre la costa y tomó por sorpresa a turistas y residentes.

De acuerdo a lo que publicó Noticias Argentinas, Matías, un vendedor de churros y pescador artesanal, reconstruyó para la señal Crónica TV los minutos de terror en los que el mar subió del nivel de las rodillas al cuello en apenas cinco segundos.

Matías, quien se encontraba en la zona de Camet Norte, relató que el mar se retiró unos 150 metros antes de que regresaran tres series de olas de gran magnitud. “Me pasó un bebé de seis meses por los pies; lo manoteé del bracito y me lo cargué como una bolsa de papa porque yo tenía el agua hasta el pecho”, describió el vendedor, quien detalló que la familia del lactante se encontraba durmiendo al pie del acantilado al momento del impacto.

Otras escenas de desesperación fueron compartidas por Oriana, una turista que vacacional habitualmente en la zona, presenció cómo los guardavidas y surfistas locales rescataron a más de 30 personas que estuvieron a punto de ahogarse en balnearios como Costa Corvina y Summer.

Según su testimonio, en el balneario Summer se produjeron las situaciones más trágicas, incluyendo el deceso de un hombre tras golpear contra las escolleras y el caso de otra persona que sufrió un paro cardíaco por el susto.

Los testigos coinciden en que la fuerza del agua, que habría alcanzado los cinco metros de altura, generó un escenario de colapso sanitario con ambulancias saturadas y decenas de heridos con golpes contra las rocas.