El gasto total del Estado nacional cayó 29 por ciento en los años de administración del presidente Javier Milei con ajustes en áreas sensibles como salud, ciencia, educación, obra pública y niñez, entre otros, y la suba de muy pocos rubros, como el área destinada al espionaje.
Los datos fueron recopilados y presentados en un informe del Centro de Economía Política Argentina (Cepa) que detalla la evolución de la Ejecución Presupuestaria de la Administración Pública Nacional (APN), con datos actualizados a diciembre 2025.
La motosierra de Milei se sintió sobre todo dentro de los ministerios de Salud (en algunos programas críticos la caída fue total hasta un 100% desfinanciamiento), Ciencia (Conicet -32% en dos años, Investigación -82%), en Educación (Conectar Igualdad -100%, formación docente -75%), Desarrollo social (primera infancia -90%, comedores -52%) e Infraestructura (las obras públicas fueron casi paralizadas).

A contramano de ese contexto de ajuste, sobresale la Secretaría de Inteligencia del Estado (Side), que depende de Presidencia de la Nación, con un aumento del 52% respecto a 2023.
Por otro lado, los Servicios de Deuda Pública representan el 8% del gasto total y mantienen un peso relevante en la estructura presupuestaria.

Hospitales, Conicet, Ansés y Niñez
Según el resumen que hizo el Cepa de su estudio, en materia de organismos públicos se observan fuertes recortes en la mayoría de las áreas de Salud, incluyendo la Superintendencia de Servicios de Salud (-72%), hospitales nacionales con ajustes entre -20% y -42%, el Instituto Malbrán (-26%) y la ANMAT (-25%).
La Agencia Nacional de Discapacidad, en el centro de las denuncias de corrupción, sufre un recorte en su ejecución de 16%, mientras que el Incucai presenta un aumento del 24% en su ejecución.
En el sector científico, los recortes son generalizados, con caídas importantes en el Programa de Promoción de la Investigación e Innovación (-82%), CONAE (-19%), CONICET (-32%), Servicio Geológico Minero Argentino (-25%), Servicio Meteorológico Nacional (-34%), Fundación Miguel Lillo (-32%) y CONEAU (-8%).
Los organismos de Seguridad Social muestran disminuciones relevantes: ANSES registra un recorte del 5%, la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia del 73%, y el INAES del 73%.

Comedores, Industria, Inta y fuerzas federales
En los programas de Desarrollo Social se observa una caída casi total en Economía Social y el Plan Nacional de Protección Social (-100%), Apoyo al Plan Nacional de Primera Infancia (-90%) y Comedores Comunitarios y Merenderos (-52%).
En materia de desarrollo productivo, los recortes afectan a la Secretaría de Industria y Desarrollo Productivo (-72%), INTA (-41%) e INTI (-41%). Los organismos vinculados a energía presentan también fuertes ajustes, incluyendo la Comisión Nacional de Energía Atómica (-42%), la Autoridad Regulatoria Nuclear (-14%), el ENRE (-13%) y el ENARGAS (-32%).
Las fuerzas federales y las Fuerzas Armadas experimentan recortes significativos: Policía Federal (-31%), Gendarmería (-29%), Prefectura Naval (-29%), Ejército (-18%), Armada (-20%) y Fuerza Aérea (-22%).
Conectar Igualdad, Jardines y prevención en Salud
En el área educativa, los programas críticos registran ejecuciones casi nulas, como Conectar Igualdad y el Fondo Nacional de Incentivo Docente (-100%), Fortalecimiento Edilicio de Jardines Infantiles (-90%), Becas y Gestión Estudiantil (-78%), Acciones de Formación Docente (-75%), Infraestructura y Equipamiento (-37%) y Desarrollo de la Educación Superior (-29%).
En salud, se destacan programas virtualmente paralizados, como Atención Sanitaria en el Territorio y Prevención de Enfermedades Crónicas no Transmisibles (-100%), Prevención de Enfermedades de Patologías Específicas (-88%), Prevención de Enfermedades Endémicas (-71%) y Respuesta al VIH, Hepatitis, Tuberculosis y Lepra (-1%). La única excepción positiva es Acceso a Medicamentos y Tecnología Médica (+5%).
Obra pública y aportes a provincias
En transporte y obra pública, la ejecución es extremadamente baja, con caídas que van del 74% al 100%. Los mayores retrocesos se observan en Infraestructura en Municipios (-100%), Rutas Nuevas y Obras de Pavimentación (-98%), Construcción de Túneles y Puentes Grandes (-95%), Obras Viales fuera de la Red Vial Nacional (-95,2%), Desarrollo de Obra Pública (-93,5%), Desarrollo de la Cuenca Matanza–Riachuelo (-92%) y Rutas Seguras (-89%), mientras que la Consolidación Urbana y Mejoramiento de Barrios registra una caída del 75%

Finalmente, las transferencias del Tesoro Nacional a provincias y municipios muestran fuertes ajustes: Asistencia Financiera y Técnica a Municipios (-98%), Fondo de Fortalecimiento Fiscal de la Provincia de Buenos Aires (-100%), Asistencia Financiera a Provincias y Municipios (-100%), transferencias a entes de la Secretaría de Obras Públicas (-92%) y a la Secretaría de Energía (-77%), mientras que Relaciones con las Provincias y Desarrollo Regional presenta una caída del 68%.
En síntesis, siempre según el informe del Cepa, la administración nacional atraviesa “una reducción marcada de su ejecución presupuestaria, afectando programas clave de salud, educación, desarrollo social, transporte y obra pública, mientras se incrementa el gasto en Inteligencia”.
“La magnitud de los recortes en programas de impacto social y productivo plantea un escenario de alta preocupación respecto a la continuidad de políticas públicas esenciales en un contexto económico desafiante”, concluye el estudio.

