La violencia más extrema y el horror sacudieron este lunes a San Cristóbal, una tranquila localidad santafesina de apenas 15.000 habitantes. Poco después del horario de ingreso escolar, un alumno desató una tragedia sin precedentes en la Escuela Normal Mariano Moreno: sacó un arma de fuego, disparó contra sus compañeros, asesinó a un adolescente de 13 años y dejó a otros dos estudiantes heridos.
El ataque se produjo en uno de los momentos de mayor concentración de alumnos en el establecimiento: durante el tradicional saludo e izamiento de la bandera.
El ataque, las víctimas y el perfil del agresor
De acuerdo a las primeras pericias y testimonios recolectados en el lugar, el atacante (un joven de entre 15 y 16 años) logró ingresar al colegio ocultando una escopeta dentro de su mochila. En medio de la formación matutina, extrajo el arma y efectuó los disparos que terminaron con la vida de su compañero y causaron heridas por perdigones a otros dos menores.
Ramiro Muñoz, secretario de Gobierno de la Municipalidad de San Cristóbal, brindó los primeros detalles a la prensa e hizo hincapié en el desconcierto que reina entre las autoridades y el cuerpo docente frente al perfil del tirador.
“Los docentes decían que era buen alumno”, señaló Muñoz en diálogo con TN, reflejando la sorpresa e incredulidad de la comunidad ante la masacre.
Las claves del dramático suceso:
- El escenario: Escuela Normal Mariano Moreno (San Cristóbal, provincia de Santa Fe).
- Las víctimas: Un adolescente de 13 años fallecido en el acto y dos alumnos heridos por el alcance de los perdigones (trasladados al hospital local).
- El agresor: Un alumno del mismo establecimiento, de 15 o 16 años. Fue inmediatamente detenido tras la intervención policial y trasladado a una dependencia de seguridad.
- El arma: Una escopeta que ingresó escondida en la mochila. Aún la Justicia investiga a quién le pertenece y cómo el menor tuvo acceso a ella.
Pánico, gritos y clases suspendidas
El caos se apoderó del edificio escolar en cuestión de segundos. El estruendo de las detonaciones dio paso a los gritos desesperados de los adolescentes que intentaban buscar refugio. La desesperante secuencia llegó a ser registrada en audio y video por una persona que se encontraba dentro de la institución y que alcanzó a grabar el momento exacto del ataque con su teléfono celular.
Tras la intervención de los equipos de emergencia y las fuerzas de seguridad, las clases fueron suspendidas por tiempo indeterminado, mientras la Justicia y los peritos trabajan en la escena del crimen para intentar dilucidar los motivos detrás de esta tragedia que enluta al país.

