El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), registró en agosto un crecimiento mensual de apenas 0,1%, luego de la fuerte caída de julio. El dato refleja una recuperación débil y mantiene la incertidumbre sobre la evolución de la economía durante los próximos meses.
Además, la revisión de los datos históricos mostró que la serie tendencia-ciclo, el indicador que el Gobierno de Javier Milei considera más representativo, permanece estancada desde abril. El desempeño positivo de sectores como hidrocarburos, minería y hoteles y restaurantes no alcanza para impulsar una recuperación generalizada.
El cuestionamiento de Milei a los datos de actividad
El presidente Javier Milei sostiene que los indicadores desestacionalizados pueden resultar poco representativos en un contexto de transformaciones económicas profundas, ya que se calculan a partir de patrones históricos que podrían haber cambiado.
Por ese motivo, el Gobierno defiende el uso de la serie tendencia-ciclo, que busca filtrar las variaciones estacionales y los movimientos transitorios para ofrecer una visión más estable de la actividad. Sin embargo, las fuertes oscilaciones mensuales del EMAE durante 2026 dificultan identificar una tendencia clara a partir de los resultados de cada período.
Daza había picado en punta
El viceministro de Economía, José Luis Daza, había cuestionado en julio la capacidad del indicador desestacionalizado para reflejar la evolución real de la economía. Según sus cálculos, la variabilidad de los datos mensuales aumentó durante 2026, con movimientos que consideró difíciles de explicar por cambios genuinos en la actividad.
Daza atribuyó esas oscilaciones al “ruido” estadístico generado por el proceso de estabilización y las reformas económicas. En ese marco, defendió la serie tendencia-ciclo como una herramienta que permite reducir el impacto de factores irregulares, como huelgas o diferencias en la cantidad de días hábiles.
Malas noticias del indicador favorito del Gobierno
La última actualización del Indec modificó la evolución de la serie tendencia-ciclo. Mientras los informes anteriores mostraban aumentos mensuales de 0,2% entre noviembre de 2025 y julio de 2026, los nuevos datos redujeron esos avances a 0,1% entre noviembre y marzo. Entre abril y agosto, en cambio, la variación fue de 0% mensual.
La tendencia-ciclo busca identificar el rumbo de largo plazo de la economía, separándolo de la estacionalidad y de acontecimientos transitorios. No obstante, las revisiones evidenciaron que la actividad dejó de crecer en esa medición durante cinco meses consecutivos, lo que contradice la lectura de una expansión sostenida.
El economista Gabriel Caamaño, de Outlier, advirtió que este indicador no debe interpretarse como una medida de la evolución inmediata de la actividad, ya que incorpora información posterior y puede modificar los resultados de meses anteriores. Por eso, cuestionó que se lo utilizara para afirmar que la economía crecía de manera sostenida, cuando las revisiones podían cambiar ese diagnóstico.
Por su parte, Martín Polo, de Polomics, señaló que el EMAE mide la actividad desde el lado de la oferta y que el crecimiento se encuentra concentrado en pocos sectores. Según explicó, mientras algunas actividades avanzan con fuerza, otras registran retrocesos, lo que vuelve más vulnerable al nivel general de la economía.
El economista sostuvo que la desaceleración de sectores como el agro y la pesca limita las posibilidades de recuperación, pese al buen desempeño de la minería. También consideró que la economía habría profundizado su caída durante el tercer trimestre y estimó que septiembre necesitaría una expansión mensual de entre 5% y 6% para evitar una contracción trimestral, un resultado que juzgó difícil de alcanzar.

