Este lunes, millones de argentinos disfrutan de un nuevo fin de semana largo en el marco de la conmemoración del Paso a la Inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes, una de las figuras más importantes de la historia nacional y protagonista de la lucha por la independencia.

La fecha tiene como objetivo rendir homenaje al líder salteño que desempeñó un papel decisivo en la defensa del territorio argentino frente al avance de las fuerzas realistas durante las guerras de independencia.

¿Quién fue Martín Miguel de Güemes?

Martín Miguel de Güemes nació el 8 de febrero de 1785 en la ciudad de Salta. Desde muy joven inició su carrera militar y con el paso de los años se convirtió en uno de los principales referentes de la causa independentista.

Su nombre quedó ligado para siempre a los “Infernales”, una fuerza integrada por gauchos salteños que enfrentó a los ejércitos españoles mediante tácticas de guerrilla, emboscadas y ataques sorpresa. Estas estrategias fueron fundamentales para desgastar a las tropas realistas y frenar sus intentos de avanzar sobre el territorio argentino.

La importancia histórica de Güemes radica en la defensa del norte argentino durante uno de los períodos más complejos del proceso emancipador. Mientras el general José de San Martín organizaba el Cruce de los Andes y las campañas libertadoras hacia Chile y Perú, Güemes encabezaba la resistencia contra los ejércitos españoles que intentaban ingresar desde el Alto Perú.

Las acciones de sus hombres permitieron conservar una región estratégica bajo control patriota e impedir el avance realista. Diversos historiadores destacan que su aporte fue clave para que el plan continental de San Martín pudiera desarrollarse con éxito.

Cómo murió Güemes

El 7 de junio de 1821, Martín Miguel de Güemes fue herido de bala durante una incursión realista en la ciudad de Salta. A pesar de la gravedad de la lesión, continuó organizando la resistencia y dirigiendo a sus tropas durante varios días.

Finalmente, falleció el 17 de junio de 1821, a los 36 años, en la Cañada de la Horqueta, acompañado por sus hombres.

Su muerte no significó el final de la lucha. Los gauchos que comandaba continuaron combatiendo hasta lograr la retirada definitiva de las fuerzas españolas de la región.

Con el paso del tiempo, Güemes se consolidó como una de las figuras centrales de la historia argentina. Su legado quedó asociado al coraje, la defensa de la soberanía y el compromiso con la libertad.