La histórica “misa” final llegó a su fin. Luego de una jornada de domingo marcada por la profunda emoción y una concurrencia masiva en el Polideportivo José María Gatica de Avellaneda, la familia de Carlos Alberto “Indio” Solari confirmó la finalización del velatorio público y despidió al ídolo con un sentido mensaje dirigido a sus incondicionales seguidores.
“Ya está, ahora la lluvia nos manda a todos a casita”, expresó el círculo íntimo del artista a través de sus redes oficiales, marcando el cierre de un domingo inolvidable en Villa Domínico. En el texto, destacaron que “todas y todos los que tuvieron la posibilidad de acercarse a despedirlo, lo hicieron”.
En medio del dolor por la partida del músico de 77 años, su familia invitó a los fanáticos “a seguir penando por dentro y a recordarlo como era: humano, infinito”. Asimismo, se tomaron el tiempo para reconocer el trabajo detrás del evento: “Gracias a todos los que hicieron este esfuerzo: tanto los que se acercaron y los que lloraron donde los sorprendió la pena, como las toneladas y muchachos y muchachas que hicieron posible y formaron parte de la organización descomunal que supuso esta despedida, en tiempo récord”.
“Dolores dulces” y un legado que sigue sonando
El comunicado no escatimó en referencias a la obra literaria y musical que marcó a generaciones de argentinos. Recordando “Gualicho”, uno de los grandes clásicos de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, la familia citó: “Él nos anticipó que las despedidas son estos dolores dulces. Lo que no nos avisó fue que dolores dulces como estos iban a durar toda nuestra vida”.
Sobre el final del mensaje, revelaron un detalle íntimo y conmovedor sobre la casa del músico en Parque Leloir. “Como no podía ser de otro modo, pensó en todo antes de irse. Y por eso dejó encendido el equipo Marshall de su guitarra y el equipo de sonido donde escuchaba las canciones en las que trabajaba”, contaron.
Ante esta última voluntad implícita, el entorno fue contundente: “Nos sugirió, así, que la música debía seguir sonando, más allá de lo que ocurriese. Hagamos eso. Que su música no pare nunca más“.
Una convocatoria histórica y un cierre en la madrugada
El último adiós al Indio Solari reflejó la magnitud de su figura. Durante la jornada dominical, la convocatoria en Villa Domínico alcanzó cifras impactantes: en el momento de mayor afluencia, la fila de fanáticos para ingresar a la capilla ardiente llegó a extenderse por unos 8 kilómetros en las inmediaciones del predio.
Finalmente, durante la madrugada de este lunes, las puertas del Microestadio José María Gatica se cerraron definitivamente. El Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires informó que, tras la salida de los últimos seguidores, la familia dispuso la finalización de la ceremonia pública.
“Es muy fuerte, es impactante porque es la realidad pura. Ver eso es muy doloroso”, resumió una admiradora a la salida del recinto, reflejando el sentir de las miles de almas que se acercaron para despedir, por última vez, al gran icono del rock nacional.

