Las autoridades provinciales informaron este martes que se reactivaron focos de incendio en la zona de Epuyén, en Chubut, lo que volvió a complicar las tareas de combate del fuego, especialmente en sectores de difícil acceso. El foco ubicado en las laderas del Lago Epuyén recuperó intensidad y presenta llamas visibles por encima de las columnas de humo.
En medio de un nuevo foco activo que afecta a la localidad de Epuyén, el Consejo Deliberante de la ciudad decretó la Catástrofe Ígnea, Social, Ambiental, Económica, Turística, Habitacional y Sanitaria en respuesta a los brutales incendios forestales que ya quemaron más de 12 mil hectáreas en la zona.
Las condiciones del terreno dificultan el trabajo de los brigadistas. La topografía, con pendientes pronunciadas y vegetación densa, impide el ingreso de vehículos terrestres, por lo que los equipos deben recorrer hasta cinco kilómetros a pie con equipamiento pesado. En algunos casos, el acceso se realiza mediante gomones desde Puerto Patriada y ascensos por las laderas.
A estas dificultades se suman factores climáticos adversos. Las altas temperaturas y las ráfagas de viento favorecen la rápida propagación del fuego y complican las maniobras de extinción en áreas de bosque nativo, matorrales y vegetación implantada.
Para enfrentar la emergencia, se desplegó un operativo que involucra a distintos niveles del Estado. Actualmente trabajan en el terreno 295 brigadistas, con apoyo de unidades especializadas como el Equipo Técnico de Acción ante Catástrofes (Etac) de Córdoba y el Servicio Nacional del Manejo del Fuego. El Ejército Argentino colabora con helicópteros, helibaldes y drones destinados al monitoreo y ataque de los focos. Además, dos aviones hidrantes operan en la zona, recargando agua directamente del lago Epuyén.
El fuego también generó daños en infraestructura. En localidades como Epuyén y Cholila se registraron afectaciones en el tendido eléctrico, lo que provocó cortes de suministro. Equipos de servicios públicos trabajan para restablecer la energía en las áreas afectadas.
En el plano judicial, el Gobierno provincial reiteró que mantiene una postura firme respecto del origen de los incendios. En caso de comprobarse que alguno de los focos fue provocado de manera intencional, los responsables podrían enfrentar penas de hasta 20 años de prisión.
Si bien las lluvias registradas durante el último fin de semana aportaron alivio momentáneo en zonas como el Parque Nacional Los Alerces, las autoridades advirtieron que las precipitaciones fueron insuficientes. La sequía persistente mantiene el riesgo de focos subterráneos que podrían reactivarse si vuelven condiciones meteorológicas desfavorables.
Tras la confirmación oficial de los focos extinguidos, el índice de peligro de incendios descendió de “muy extremo” a “alto” en las últimas horas. No obstante, las alertas continúan vigentes y el factor climático sigue siendo motivo de preocupación para los equipos que combaten el fuego, que ya llevan más de una semana de trabajo continuo en la región.

