La UEFA calificó este lunes como “inaudita, incomprensible e injustificable” la decisión de la FIFA de suspender la sanción por tarjeta roja al delantero estadounidense Folarin Balogun y aseguró que la integridad y la credibilidad de una competición se pone en juego cuando no se cumplen las reglas.
En un duro comunicado después de la resolución de la FIFA de permitir al estadounidense poder jugar contra Bélgica este lunes en los octavos de final del Mundial en Seattle, la UEFA señaló que “el fútbol, como cualquier otro deporte, se basa en reglas que son el pilar de una competición justa, honesta y transparente”.
Aunque “a veces las reglas están abiertas a interpretación”, en su opinión “en este caso, no” lo están y “la suspensión automática de un mínimo de un partido tras recibir una tarjeta roja no es una opción discrecional y no requiere la decisión de un órgano competente para aplicarse”.
“Cuando la certeza de las reglas ya no está garantizada por sus guardianes, la integridad del juego se pone en duda y la credibilidad de una competición se ve socavada. Asimismo, dicha decisión sienta un precedente en el torneo en curso, donde situaciones similares requerirán a partir de ahora un trato idéntico, en detrimento de la competición”, sentenció.
En su texto, la UEFA apuntó que “el fútbol es el deporte más querido del mundo porque es un juego hermoso, y goza de confianza porque se juega en todas partes con las mismas leyes”.
“Un torneo nunca es un hecho aislado por completo y, si el torneo en cuestión es la Copa del Mundo, tiene el poder de generar consecuencias positivas o negativas en el juego en su conjunto. Expresamos nuestra incredulidad ante una decisión tan inaudita, incomprensible e injustificable”, concluyó.
La reacción de la UEFA se produjo después de la comunicación hecha el pasado domingo por la FIFA sobre la suspensión de la sanción a Folarin Balogun, que el pasado miércoles fue expulsado en el partido de dieciseisavos contra Bosnia-Herzegovina, una vez que el árbitro revisó su pisotón en el tobillo sobre Tarik Muharemovic, lo que le impediría jugar hoy.
La FIFA aplicó de oficio el Artículo 27 de su Código Disciplinario para perdonar a Balogun, según el cual su Comité Disciplinario puede decidir suspender la ejecución de una sanción disciplinaria previamente impuesta.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró en redes sociales la decisión y expresó su agradecimiento a la FIFA “por hacer lo correcto” y revertir lo que consideró “una gran injusticia”.
También el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró que la selección de su país había sido perjudicada por la tarjeta roja a su futbolista.
La Federación Belga de Fútbol mostró su asombro por la decisión de la FIFA y recordó que el artículo 66.4 del mismo Código Disciplinario establece claramente que una expulsión implica automáticamente una suspensión para el próximo partido del equipo, como ha ocurrido con todas las tarjetas rojas emitidas anteriormente durante este Mundial de la FIFA.
Independientemente de lo anterior, para Bélgica la decisión contradice directamente las disposiciones del Reglamento de la Copa Mundial de la FIFA 2026, tal como establece el artículo 10.5: “Si un jugador o un oficial del equipo es expulsado como resultado de una tarjeta roja directa o indirecta (segunda amonestación), será suspendido automáticamente del siguiente partido de su equipo. Además, podrían imponerse sanciones adicionales”.
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