Cuatro referentes de la selección uruguaya protagonizaron una reunión de confrontación directa con el técnico Marcelo Bielsa en la antesala del partido decisivo ante España por el Mundial 2026, con reclamos que van desde la carga de los entrenamientos hasta el esquema táctico con el que el equipo debe salir a la cancha. Lo que empezó como una conversación entre cinco personas terminó con jugadores levantándose de una asamblea de plantel completo mientras el entrenador aún tenía la palabra.

Según reveló el programa radial uruguayo Las Voces del Fútbol, Sergio Rochet, Manuel Ugarte, Rodrigo Bentancur y Federico Valverde fueron los cuatro futbolistas que tomaron la iniciativa de pedir una reunión con Bielsa antes del partido ante la selección española. El mensaje que le llevaron al técnico fue directo: la forma de entrenar los agota, varios llegaron al torneo con el cuerpo resentido por lesiones o por la carga acumulada, y el plantel no aguanta más esa metodología de trabajo. Para reforzar el argumento, los jugadores evocaron el último entrenamiento previo al partido ante Estados Unidos —en el que Uruguay fue goleado— y señalaron que ese trabajo los dejó sin piernas durante el juego.

Pero la demanda no se limitó a los entrenamientos. Los cuatro referentes también le plantearon a Bielsa una postura táctica concreta: quieren enfrentar a España con un bloque bajo y salir de contragolpe, un esquema opuesto al fútbol de presión y protagonismo que el entrenador argentino pregona desde su llegada a la Celeste.

Antes de ingresar a esa primera reunión, los cuatro jugadores cerraron un acuerdo entre ellos: si Bielsa no los escuchaba o no cedía, se levantarían y se irían. Lo que vino después superó esa instancia inicial.

La reunión privada entre los cuatro futbolistas y el técnico derivó en una convocatoria al plantel completo. Fue allí donde el episodio tomó otra dimensión. Bielsa tomó la palabra de inmediato y habló durante 48 minutos sin pausas, con la cabeza inclinada, desplegando su visión sobre el fútbol, el grupo y la historia del ciclo.

En ese monólogo, el entrenador no esquivó los puntos de tensión. Les recordó a los jugadores episodios anteriores de conflicto interno, entre ellos la polémica por la exclusión de Luis Suárez, y les dijo que en esas ocasiones también sintió que el grupo intentó sacarlo del cargo. Les mencionó, además, que él considera haber construido la carrera de algunos futbolistas dentro de la selección, con mención explícita a Sebastián Cáceres y a Maxi Araújo.

Sobre la táctica, Bielsa fue categórico: Uruguay jugará en espejo frente a España. Los jugadores, que habían pedido exactamente lo contrario, no compartieron esa decisión.

Cuando el técnico hizo una pausa pasados los 40 minutos, parte del plantel empezó a levantarse. Fue José María Giménez quien intentó frenar la situación: “No, no, muchachos, no nos tenemos que ir, nos está hablando, está terminando de hablar el técnico”. La intervención del defensor no alcanzó para retener a todos. Algunos jugadores se retiraron; otros permanecieron hasta que Bielsa terminó.

Otro nombre que apareció en el relato fue el de Ronald Araújo. El defensor, que llega al partido ante España con una lesión que lo tuvo fuera de los dos primeros encuentros del grupo, considera que está en condiciones de jugar. Bielsa, en cambio, tiene previsto colocar a Guillermo Varela en su lugar, lo que generó malestar en el futbolista.

Según el programa uruguayo, Araújo expresó su frustración por escrito. La frase que trascendió fue: “Ojalá Dios quiera que pasemos, pero esto ya no se aguanta más”.

Un neutral de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) también aparece en el relato. Ese dirigente tiene conocimiento de las demandas del plantel y coincide, desde su lectura deportiva, con la visión táctica de los jugadores. Aunque prefiere no confrontar públicamente al técnico, estima que Bielsa dejará el cargo en menos de un mes, independientemente del resultado ante España.

Bielsa en conferencia de prensa no se refirió al tema

Marcelo Bielsa compareció ante la prensa en el estadio de las Chivas de Guadalajara sin hacer mención alguna a la crisis interna. El técnico se refirió al estado físico del plantel con una lectura opuesta a la de los jugadores: “A nivel físico hemos sido muy superiores a los rivales. La sensación es que el rendimiento físico no es un problema“.

Sobre el partido ante España, Bielsa reconoció la jerarquía del rival. “Ha conseguido para España un fútbol exquisito. Es un fútbol mucho más bonito que el que yo he logrado en mi equipo. Es admirable lo que ha conseguido”, dijo en referencia al trabajo del técnico español Luis de la Fuente. Aun así, el entrenador de la celeste descartó que el respaldo del público al rival sea un factor determinante: “Eso no puede ser un aspecto decisivo en un partido en el que nos jugamos tanto”.

Respecto a Lamine Yamal, Bielsa admitió que el atacante del FC Barcelona representa un problema colectivo a resolver. “La creación es una facción prioritaria en su manera de jugar. Lamine Yamal es desequilibrante. Necesitaremos ayudas ante un jugador desequilibrante“, señaló. El técnico también dejó en claro su postura táctica ante la prensa: ”España es peor cuanto menos tiempo tiene la pelota, esa idea no cambia“.

Sobre Fernando Muslera, convocado pese a su edad, Bielsa fue escueto: “No he tenido una charla especial con él. Está en la selección por su gran rendimiento en Estudiantes de La Plata”.

Uruguay llega al partido ante España con 2 puntos en el Grupo H del Mundial 2026, producto de dos empates: 1-1 ante Arabia Saudí y 2-2 ante Cabo Verde. Solo la victoria garantiza el pase directo a los 16avos de final.

Fuente Infobae