El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas convocó a una reunión de emergencia para este lunes con el objetivo de analizar la legalidad y las consecuencias del despliegue militar estadounidense en Venezuela. El encuentro se produce tras la captura de Nicolás Maduro en el marco de la operación denominada “Resolución Absoluta”, un hecho que generó una fuerte advertencia por parte del secretario general del organismo, António Guterres, quien alertó sobre el riesgo de establecer un “precedente peligroso” para el orden global.

La sesión fue solicitada formalmente por Colombia y cuenta con el respaldo estratégico de las delegaciones de China y Rusia, dos miembros permanentes con poder de veto. El debate pondrá bajo la lupa la presunta violación de la Carta fundacional de la ONU y el uso de la fuerza contra la integridad territorial de un Estado soberano, en un contexto de extrema fragilidad geopolítica.

Según informó la Agencia Noticias Argentinas, el clima previo a la reunión es de máxima tensión. Las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, terminaron de encender las alarmas diplomáticas. El mandatario norteamericano afirmó que su administración dirigirá el destino del país caribeño “hasta el momento en que se pueda hacer una transición segura, adecuada y juiciosa”.

Cruce de acusaciones: “Justicia” vs. “Guerra colonial”

La respuesta del chavismo no se hizo esperar. Desde Caracas, el embajador venezolano ante la ONU, Samuel Moncada, denunció que la Casa Blanca busca imponer una “guerra colonial” con el fin último de controlar las reservas petroleras del país y establecer un “gobierno títere”.

En la vereda opuesta, la representación de Estados Unidos rechazó tajantemente que el operativo constituya un golpe de Estado o un cambio de régimen forzado. “Esto no es un cambio de régimen, esto es justicia”, sentenció el embajador estadounidense Mike Waltz. A través de sus redes sociales, el diplomático justificó la acción calificando a Maduro como un “dictador ilegítimo” que lideraba una organización narcoterrorista, enmarcando su captura dentro de un proceso judicial internacional.

La reunión de este lunes será la tercera en tres meses dedicada a la crisis venezolana. Sin embargo, la escala de la intervención terrestre y aérea ha generado una preocupación generalizada en la Secretaría General de la ONU por la “falta de respeto al derecho internacional”, escenario que anticipa un duro enfrentamiento retórico y posibles vetos cruzados entre las potencias mundiales.