Este martes Estados Unidos celebra unas elecciones de medio mandato que pueden confirmar o torcer el rumbo del resto de la administración de Donald Trump. Lo que está en juego es su control sobre el Congreso. Sin embargo, casi todas las encuestas auguran derrotas en ambas cámaras. Desde Argentina, a pesar del respaldo incondicional del presidente Javier Milei  a su par republicano, el oficialismo no descarta un resultado adverso que podría afectar la narrativa política internacional del oficialismo y elevar el costo de futuras asistencias financieras para la Argentina.

No obstante, desde la administración libertaria mantienen el apoyo y tienden puentes. Eso se desprende del viaje este fin de semana a Washington del subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt, y el subsecretario de Asuntos Legales y Técnicos de la Presidencia, Ignacio María De la Riva, para reunirse con empresarios, referentes institucionales y autoridades vinculadas con el proceso electoral norteamericano. Se trata de un gesto distinto al de las elecciones en Brasil, en los que no hubo representantes libertarios.

Según informó EFE, los primeros colegios electorales comenzaron a abrir a las 5 de la mañana (10 GMT) en el estado de Vermont, fronterizo con Canadá. Son 250 millones de electores habilitados, repartidos en 50 estados y el Distrito de Columbia. Los centros electorales irán abriendo escalonadamente, en un país con seis husos horarios diferentes, hasta el cierre por la tarde de los centros en el estado de Hawái a las 19 hora local (5 GMT del miércoles).

Un último colegio en Adak, en las islas Aleutianas de Alaska, cerrará a las 20 (6 GMT).

Más de 57 millones de personas ya han votado por adelantado, entre el sufragio presencial anticipado o por correo, según el recuento del laboratorio Electoral de la Universidad de Florida.

El número de personas con derecho a voto en Estados Unidos aumentó en 8,4 millones, hasta alcanzar cerca de 250 millones, un 3 % más que en las legislativas de 2022, según datos del instituto Pew Research.

Del total de estadounidenses con derecho a voto, 39 millones de hispanos están llamados a las urnas, el segundo grupo más numeroso por delante de los votantes afroamericanos.

Estas elecciones renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado –33 de 100 asientos–, así como dos puestos en la Cámara alta por Florida y Ohio, después de que el año pasado Marco Rubio y JD Vance asumieran los cargos de secretario de Estado y vicepresidente, respectivamente, y dejaran paso a dos legisladores designados.

En 36 estados, los estadounidenses elegirán gobernador además de alcaldes en ciudades como Washington DC, Los Ángeles, Oakland, Louisville y Raleigh, dentro de una jornada que incluye votaciones locales y estatales.

Está previsto que los grandes medios de comunicación del país empiecen a dar proyecciones de resultados parciales, no oficiales, desde el inicio del cierre de los primeros colegios electorales.