En el marco del inicio formal de la XXX Cumbre Iberoamericana en Madrid, el presidente Javier Milei y su par español, Pedro Sánchez, se cruzaron por primera vez, en medio de tensiones diplomáticas por los dichos del mandatario nacional.

El encuentro se dio este jueves y se limitó a un saludo formal y distante que se replicó en redes sociales. Dos semanas atrás, durante una visita previa a Madrid, Milei tildó de “impresentable dictador” a Sánchez en una entrevista con medios locales.

La recepción a los mandatarios tuvo lugar en la Galería de las Colecciones Reales, donde Sánchez encabezó la línea de bienvenida junto al Rey Felipe VI y al secretario general iberoamericano, Andrés Allamand. Previamente, el canciller español, José Manuel Albares, había recibido a Milei en el acceso al complejo con un sobrio apretón de manos protocolar.

Milei arribó a Madrid el último miércoles. Sin embargo, no asistió al actor de la apertura de la Cumbre, que se desarrolló en el Teatro Real de la capital española, y tampoco fue parte del banquete oficial que ofrecieron los Reyes en el Palacio Real.

Como contrapartida, la agenda del jefe de Estado argentino en España si incluyó una reunión con el titular de Vox, Santiago Abascal. En tanto que este jueves, el líder libertario tiene previsto reunirse con la presidenta del Gobierno de la Comunidad de Madrid, la conservadora Isabel Díaz Ayuso, con quien ya se reunió hace dos semanas.

Milei equiparó socialismo y fascismo

Durante su intervención en el plenario de la XXX Cumbre Iberoamericana de Madrid, Milei equiparó al socialismo con el fascismo.

“El socialismo es fascista en política y el fascismo es socialista en economía. Ambas doctrinas concentran en manos de una minoría el control de las decisiones individuales y hacen de la dependencia económica un instrumento de dominación política”, afirmó.

En esa línea argumental, Milei ahondó sobre los puntos de contacto que encuentra en ambos modelos de gobierno ante el auditorio congregado en la Galería de las Colecciones Reales: “Ambas doctrinas (el socialismo y el fascismo) concentran en manos de una minoría el control de las decisiones individuales y hacen de la dependencia económica un instrumento de dominación política”.

Asimismo, remarcó que las dos visiones “comparten el odio por el libre mercado, adoran la intervención del Estado, nacionalizan empresas, regulan la economía, controlan los medios de comunicación y se dedican a esparcir propaganda y adoctrinamiento”.

Durante su discurso, el mandatario libertario advirtió que “hay regímenes que invocan los derechos humanos mientras se encarcelan disidentes y silencian a la prensa” y consideró que las últimas elecciones en Chile, Colombia y Perú “impulsan una rebelión democrática contra el paternalismo y el abuso del poder”.

Malvinas

En otro pasaje de su intervención, el presidente Milei destinó un enfático mensaje a las autoridades del Reino Unido en torno al histórico litigio territorial del Atlántico Sur: “Al gobierno británico le reiteramos nuestra disposición a negociar de acuerdo con las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas. Londres tiene aquí la oportunidad de practicar el respeto por las reglas internacionales que con tanta frecuencia recomienda el resto del mundo”.