La sexta Campaña Nacional de Detección Gratuita de Dermatitis Atópica ya está en marcha en Argentina con el objetivo de facilitar el acceso al diagnóstico temprano y mejorar la calidad de vida de quienes presentan síntomas compatibles con esta enfermedad inflamatoria crónica de la piel.
La iniciativa es organizada por la Asociación Civil para el Enfermo de Psoriasis (AEPSO), la Sociedad Argentina de Psoriasis (SOARPSO), la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC), la Sociedad de Dermatología Pediátrica para Latinoamérica (SDPL) y la Asociación Argentina de Dermatología (AAD).
Durante la semana del 1 al 7 de junio, las personas que sospechen padecer dermatitis atópica podrán solicitar un turno gratuito ingresando a pedirturno.com.ar o comunicándose al 0800-222-3776, de lunes a viernes entre las 9 y las 14 horas. Las consultas médicas se realizarán entre el 8 y el 12 de junio con profesionales de distintas provincias del país.
Una enfermedad frecuente y con fuerte impacto
La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria y crónica de la piel que se caracteriza por brotes recurrentes, intensa picazón, irritación, dolor, enrojecimiento, costras e infecciones. Las lesiones suelen aparecer en zonas visibles y sensibles como la cara, el cuero cabelludo, las orejas, las manos y los pliegues de brazos y piernas.
Según explicó la doctora Carolina Ledesma, presidenta de SOARPSO, en Argentina se estima que la enfermedad afecta al menos al 10% de los niños y adolescentes, mientras que en aproximadamente tres de cada diez casos persiste durante la adultez.
“El impacto en la calidad de vida de los pacientes con dermatitis atópica es muy alto, ya que atraviesa todo su entorno familiar, laboral y social”, señaló la especialista.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la piel seca y agrietada, picazón persistente, erupciones inflamadas, pequeñas protuberancias, exudación, costras, engrosamiento de la piel y oscurecimiento alrededor de los ojos.
La doctora Paula Luna, presidenta de la Sociedad de Dermatología Pediátrica para Latinoamérica y vicepresidenta de SOARPSO, indicó que la manifestación de la enfermedad varía según la edad. En niños pequeños suele afectar principalmente las mejillas y extremidades, mientras que en adolescentes y adultos es común encontrar lesiones en párpados, manos, muñecas, pies y otras zonas de flexión.
Diagnóstico tardío y barreras de acceso
Uno de los principales desafíos es el retraso en el diagnóstico. De acuerdo con relevamientos realizados en algunas provincias argentinas, seis de cada diez personas pueden demorar entre dos y cinco años en obtener un diagnóstico certero.
Los especialistas remarcan la importancia de consultar ante los primeros síntomas para iniciar un tratamiento adecuado que permita controlar la enfermedad, prevenir complicaciones y evitar su progresión.
La dermatitis atópica también suele estar asociada a otras enfermedades alérgicas, como el asma, la rinitis alérgica y las alergias alimentarias. Por ello, los expertos recomiendan un abordaje integral que involucre tanto a dermatólogos como a alergistas.
“La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de origen multifactorial, donde intervienen factores genéticos, ambientales e inmunológicos. Su diagnóstico y seguimiento requieren una mirada integral del paciente”, explicó la doctora Silvana Monsell, presidenta de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica.
Consecuencias que van más allá de la piel
El principal síntoma de la enfermedad es el prurito o picazón intensa, una condición que afecta significativamente la vida cotidiana. Estudios señalan que cerca del 90% de los pacientes ve afectada su calidad de vida debido a las limitaciones que genera la enfermedad en ámbitos laborales, escolares, sociales y familiares.
Además, quienes sufren picazón crónica tienen mayores probabilidades de desarrollar ansiedad y depresión. La falta de descanso por las molestias nocturnas también impacta en el rendimiento diario y aumenta el riesgo de accidentes por somnolencia.
“La consulta temprana y el tratamiento adecuado permiten recuperar una salud integral y potenciar el desarrollo futuro”, destacó la doctora Luna.
Por su parte, Silvia Fernández Barrio, fundadora y presidenta de AEPSO, sostuvo que la dermatitis atópica “atraviesa mucho más que la piel” y puede afectar profundamente la autoestima, el descanso, las relaciones sociales y la dinámica familiar.
Tratamientos y nuevas alternativas
Si bien la dermatitis atópica no tiene cura definitiva, en los últimos años surgieron nuevas herramientas terapéuticas que permiten controlar los síntomas y mejorar notablemente la calidad de vida de los pacientes.
Entre las opciones disponibles se encuentran tratamientos tópicos, medicamentos orales, terapias biológicas e inhibidores específicos para los casos moderados o severos.
La presidenta de la Asociación Argentina de Dermatología, doctora Cecilia Civale, destacó que actualmente existen diversas alternativas aprobadas que ayudan a disminuir la picazón, reducir las lesiones cutáneas y prevenir recaídas, siempre bajo una estrategia personalizada según las características de cada paciente.
Desde las entidades organizadoras remarcaron que campañas como esta son fundamentales para acercar el diagnóstico a la población, reducir las barreras de acceso a la atención médica especializada y brindar información confiable sobre una enfermedad que, aunque frecuente, continúa siendo subdiagnosticada en gran parte del país.

