El jefe de Gabinete, Diego Santilli, cuestionó este viernes las críticas de la vicepresidenta Victoria Villarruel al presidente Javier Milei y afirmó que, si no está de acuerdo con el rumbo del Gobierno, debería “dar un paso al costado”.

En una entrevista con Radio Mitre, el funcionario calificó de “barbaridad” y “disparate” las publicaciones que Villarruel realizó en las últimas horas en redes sociales, donde expresó una “genuina preocupación” por el estado del Presidente y habló de “persecuciones imaginarias”.

“Me parece una barbaridad y un disparate. Me parece una falta de respeto, agravios impropios de una persona que acompañó al presidente en la fórmula”, sostuvo Santilli.

El jefe de Gabinete aseguró que no entiende la actitud de la vicepresidenta y la acusó de obstaculizar la gestión libertaria. “En vez de apoyar al Gobierno para sacar al país adelante, siempre pone palos en la rueda. Es un disparate”, afirmó.

Consultado sobre si Villarruel debería renunciar, respondió: “Si no está de acuerdo, que dé un paso al costado. ¿Cuál es la razón de estar en un lugar donde vos creés que no tenés que estar? Que arme su proyecto y compita”.

La reforma del Banco Central llega al Congreso

Durante la entrevista, Santilli confirmó además que el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, anunciado el jueves por Javier Milei en cadena nacional, ingresará el próximo lunes por la Cámara de Diputados.

Según explicó, la iniciativa comenzará a debatirse durante agosto y forma parte del paquete de reformas económicas impulsado por el Gobierno nacional. El funcionario señaló que el proyecto busca consolidar el equilibrio fiscal y evitar que futuros gobiernos vuelvan a utilizar al Banco Central para financiar el gasto público.

También indicó que, una vez enviado el proyecto sobre el Banco Central, el Ejecutivo avanzará con otras iniciativas, entre ellas la reforma del mercado de seguros.

En ese sentido, explicó que la intención es modificar el esquema de regulación para que la Superintendencia de Seguros controle la solvencia patrimonial de las compañías, pero deje de autorizar cada uno de los productos que ofrecen. “La idea es expandir el mercado de seguros. El regulador tiene que velar por la capacidad financiera y económica de las compañías, pero no sobre cada producto que quieran emitir”, sostuvo Santilli.