Alberto Fernández volvió al centro de la polémica luego de hablar sobre el caso de Agostina Páez, la abogada argentina condenada en Brasil a dos años de prisión en suspenso por injuria racial. Este miércoles expresidente rompió el silencio y confirmó su intervención: “Efectivamente me involucré, pero ayudé como entendí que debíamos ayudar”. Luego, la senadora nacional Patricia Bullrich lo cruzó en redes sociales por hacer “show” con el dolor de la familia y “atribuirse gestiones” en busca de un “agradecimiento público”, al igual que la diputada nacional Marcela Pagano.

Tras conocerse que Páez deberá permanecer al menos 15 días más en Brasil con tobillera electrónica hasta que la sentencia quede firme, el expresidente, quien tiene una relación con Lula Da Silva, explicó que su preocupación radicaba en que había una argentina —a quien dijo no conocer— en una situación crítica.

“Hablé con quienes entendí que debía hablar para decirles, por favor, que no la liberen sin juzgarla, pero que tengan presente que evidentemente cometió un error. Hizo algo que no debió hacer, pero que no merece una sanción de esa magnitud”, señaló el exmandatario.

La réplica del oficialismo llegó de inmediato a través de Bullrich, quien desmintió el éxito de esas gestiones y cargó contra Fernández y Pagano, quien se había presentado como “fiadora solidaria” de la joven.

“Acabo de hablar con la madrastra de Agostina. Están desesperados. La angustia es total”, lanzó Bullrich en sus redes sociales y acusó una supuesta manipulación política: “La diputada Marcela Pagano y el expresidente Alberto Fernández, que salieron a atribuirse gestiones, habrían condicionado el contacto a un agradecimiento público. La familia no aceptó”.

“Mientras algunos buscan protagonismo, el canciller Pablo Quirno y el consulado trabajan desde el primer día como corresponde: con responsabilidad, bajo las reglas de la diplomacia y enfocados en resultados. Sin show, sin fotos. Usan el dolor de una familia para hacer política”, concluyó la funcionaria.

En medio del fuego cruzado, la defensa de Agostina Páez, encabezada por la abogada Carla Junqueira, brindó una conferencia de prensa en el Consulado en Río de Janeiro para poner paños fríos. Junqueira destacó que fue la nota presentada por el propio consulado la que el juez Schilling Pollo Duarte tomó en consideración para evaluar la sujeción de Páez a la Justicia.

Respecto a las declaraciones de los políticos argentinos, la defensa fue tajante. Sobre Pagano, Junqueira agradeció el interés pero aclaró: “No creo factible que el Poder Judicial de Brasil sea permeable en esos temas políticos”. Por ahora, la abogada de 29 años deberá seguir en el país vecino esperando que el fallo definitivo determine el monto de la fianza y las tareas comunitarias que deberá cumplir antes de regresar a Santiago del Estero.

La abogada argentina Agostina Páez deberá esperar para volver a la Argentina hasta que la Justicia brasileña dicte una resolución definitiva tras condenarla a dos años de prisión en suspenso por el delito de injuria racial.

La querella y el Ministerio Público Fiscal habían aceptado que la letrada retorne a la provincia de Santiago del Estero, donde iba a aguardar el fallo final del juez Guilherme Schilling Pollo Duarte, a cargo del Tribunal Penal número 37, quien mantuvo las restricciones sobre la implicada.

Páez permanecerá en el país limítrofe al menos otros 15 días hasta conocer la sentencia y será monitoreada con una tobillera electrónica. Hasta el momento se desconoce la caución que deberá pagar la joven de 29 años y las tareas comunitarias.

Luego de que se conozca el dictamen del martes, la diputada Marcela Pagano expuso en sus redes sociales que esta decisión ocurrió ante su presentación en la causa “como fiadora solidaria de la joven abandonada por el Gobierno”.

Sin embargo, este miércoles la defensa de Páez realizó pasadas las 11 una conferencia de prensa en el consulado argentino en la ciudad de Río de Janeiro, donde explicó qué hay detrás y cómo será el futuro de la abogada.

“El consulado presentó una nota ante el tribunal en el que explicó las herramientas jurídicas y que ella iba a seguir sujeta a la legislación brasileña, pero desde Argentina. El juez lo leyó y tomó consideración”, explicó Carla Junqueira, abogada de Páez.

Acerca de Pagano, le agradeció su apoyo y preocupación en sus llamados, pero comentó que no cree factible que “el poder judicial de Brasil sea permeable en esos temas políticos”. Sobre los pasos a seguir, la defensa explicó que “el fallo definitivo dirá cómo serán las tareas comunitarias y el monto de la fianza a abonar”.